El CEO de Transportadora de Gas del Sur (TGS), Oscar Sardi, adelantó este martes que, una vez concluida la ampliación del Gasoducto Perito Moreno (GPM), la compañía podría encarar una nueva expansión para sumar 4,5 millones de metros cúbicos diarios (MMm³/d), que tendrían como destino los proyectos de urea de Fértil Pampa y Profertil en Bahía Blanca.
El anuncio se realizó durante la 4ª Jornada sobre Gas Natural y Gas Natural Licuado 2026, organizada por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) junto con el Centro Argentino de Ingenieros (CAI) y la Society of Petroleum Engineers (SPE). Según detalló el ejecutivo, la nueva obra también se haría como iniciativa privada e incluiría una máquina compresora en el Perito Moreno y otra en el segmento regulado de TGS, es decir, en el sistema de transporte que la empresa opera bajo tarifa regulada.
Cabe recordar que en septiembre el Ministerio de Economía aprobó el ingreso al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) del proyecto de urea de Fértil Pampa, subsidiaria de Pampa Energía, por USD 2.693 millones. La planta, en Bahía Blanca, producirá 2,1 millones de toneladas anuales de urea granulada y será la de mayor escala de América Latina. Por su parte, Profertil, hoy controlada por Adecoagro y única productora de urea granulada del país, evalúa ampliar su capacidad. En ambos casos, el gas natural es el principal insumo.
TGS resultó adjudicataria de la ampliación en octubre de 2025 y el plazo de 18 meses comenzó a correr el 1 de noviembre de ese año. Sardi contó que la obra avanza con ocho frentes de trabajo y “peleando” con El Niño”, en alusión a las lluvias que complican las tareas aunque ratificó que la obra estará operativa el 1 de mayo del año. El ejecutivo detalló que hoy el ex gasoducto Kirchner transporta 21 MMm³/d entre Tratayén (Neuquén) y Salliqueló (Buenos Aires). La ampliación, una iniciativa privada de TGS,sumará 14 MMm³/d para llevarlo a 35 MMm³/d, con una inversión de USD 560 millones.

La obra contempla seis equipos compresores con 90.000 HP de potencia adicional: uno de 15.000 HP en la planta existente de Tratayén y otros cinco en tres plantas compresoras nuevas, ubicadas en Casa de Piedra (15.000 HP), Chacharramendi (30.000 HP) y Doblas (30.000 HP).
Sardi explicó que de los 14 MMm³/d adicionales, unos 12 MMm³/d “siguen viaje” hacia los centros de consumo. Por eso TGS amplió también su sistema concesionado con un equipo compresor de 15.000 HP en la planta Ordoqui y un loop de 20 km y 36 pulgadas —un tramo de caño paralelo al troncal—, que quedaron operativos la semana pasada. En tanto, los 2 MMm³/d restantes de la ampliación se destinarán a Bahía Blanca.
Además, el ceo de TGS señaló que como con las sucesivas ampliaciones ya existe lo que se podría llamar “un NEUBA III”, la compañía está haciendo una separación para que una parte de lo que sale de planta compresora de Ordoqui descargue sobre el NEUBA II y otra sobre esta nueva traza, lo que permitirá llegar hasta Mercedes con 12 MMm³/d adicionales y, desde allí, pasar a Cardales, punto de conexión con el sistema de TGN que abastece al Litoral y al norte del país.
Esas obras complementarias demandan otros USD 220 millones, con lo que la inversión total asciende a USD 780 millones y la potencia adicional a 105.000 HP. “La importancia que tiene es que se reemplazan importaciones por gas local, que es trabajo nacional”, destacó Sardi.
Menos barcos de GNL en invierno
La ampliación del gasoducto Perito Moreno estará en servicio desde el 1 de mayo de 2027, a tiempo para el próximo invierno. Con esa capacidad adicional, los cargamentos de GNL que hoy aportan unos 20 MMm³/d en los picos de demanda invernal pasarán a cubrir alrededor de 11 MMm³/d, estimó el ejecutivo.

La lógica es directa: el gas de Vaca Muerta que hoy no puede llegar al área metropolitana por falta de capacidad de transporte reemplazará casi la mitad del GNL que el país importa por barco, el combustible más caro. Según la presentación de la compañía, la ampliación permitirá una reducción de importaciones de USD 700 millones.
En paralelo, Sardi repasó el avance del Proyecto NGLs, que definió como la mayor inversión en procesamiento de la historia argentina, con USD 3.000 millones. El punto de partida, recordó, fue convertir a TGS en midstreamer —operador de la infraestructura que une los yacimientos con los sistemas troncales— con una inversión inicial de USD 300 millones en un gasoducto de 110 km para 60 MMm³/d y una planta de acondicionamiento, a disposición de todos los productores. En ese negocio la compañía ya lleva invertidos USD 700 millones.
“Tenemos que pasar del modelo de acondicionamiento al de procesamiento”, sostuvo. El proyecto está en ejecución y ya tiene 43 MMm³/d de capacidad vendida. Contempla cinco segmentos: un nuevo gasoducto, una planta de procesamiento para separar los líquidos, un poliducto hasta Bahía Blanca, una planta de fraccionamiento y una terminal en el puerto de Bahía Blanca. Según el ejecutivo, toda la cadena está pensada para exportar por USD 1.200 millones al año, con un volumen de 2,8 millones de toneladas anuales, a lo que luego se sumará la urea de Fértil Pampa.

La apuesta se apoya en el crecimiento del gas asociado al petróleo. Según las proyecciones que presentó TGS, la producción de crudo de Vaca Muerta pasaría de 600.000 barriles diarios en 2025 a 1,4 millones en 2030, con una capacidad de evacuación por oleoductos de más de 1,5 millones de barriles diarios. En paralelo, el gas asociado crecería de 14 a 44 MMm³/d.
Ese gas “se va a consumir en la base de consumo de Argentina”, explicó Sardi, y aclaró que es de alto poder calórico, es decir, rico en líquidos como propano y butano que conviene separar antes de inyectarlo a la red. Para evacuar esos volúmenes, la compañía ubicó sus proyectos junto a otras obras en marcha: Duplicar, de Oldelval; el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS); los proyectos de GNL de Southern Energy, YPF, ENI y Shell, y el Gasoducto Trasandino.
El crecimiento en Vaca Muerta también cambia el perfil de la empresa. “El 50 por ciento de nuestro negocio es regulado. Este año vamos a terminar en un 60 por ciento y en 2030 solo el 25 por ciento del negocio de la compañía va a ser regulado”, señaló Sardi.