La Secretaría de Energía dispuso este lunes un aumento de alrededor del 2% en los precios de los biocombustibles que se mezclan con naftas y gasoil para cumplir con los cortes obligatorios. Las subas quedaron plasmadas en las Resoluciones 306/2026 y 307/2026, publicadas en el Boletín Oficial con la firma de la secretaria de Energía, María Carmen Tettamanti. Como informó este medio, en octubre el ajuste había sido de 1%.
En el caso del biodiésel, la Resolución 307/2026 fijó en $2.074.474 por tonelada el precio de adquisición para las operaciones de noviembre. En octubre regían $2.032.310, por lo que la suba es del 2,07%. La norma establece además que el plazo de pago no podrá superar los siete días corridos desde la fecha de la factura. Actualmente, el corte obligatorio de biodiésel en el gasoil es del 7,5%.
Para las naftas, la Resolución 306/2026 estableció un precio mínimo de $1.104,886 por litro para el bioetanol elaborado a base de caña de azúcar y de $1.012,662 por litro para el producido a partir de maíz. Los valores anteriores eran $1.083,222 y $992,806, respectivamente, de modo que en ambos casos la suba es del 2%. El plazo de pago del bioetanol no podrá exceder los 30 días corridos desde la factura. El corte vigente en las naftas es del 12%.

Según los considerandos de las resoluciones, la Secretaría de Energía justificó la revisión en las condiciones actuales del mercado y en la aplicación de los procedimientos de cálculo vigentes. En el caso del biodiésel, ese procedimiento está fijado por la Resolución 963/2023. Los nuevos valores rigen desde su publicación y hasta que otro precio los reemplace.
El ajuste mensual no es neutro para los consumidores: las petroleras suelen trasladar a sus precios en surtidor los aumentos del bioetanol y el biodiésel, lo que suma presión sobre la inflación.
La nueva ley, empantanada en Diputados
Los aumentos llegan mientras el Congreso discute el reemplazo de la Ley 27.640. El proyecto obtuvo media sanción en el Senado el 17 de septiembre, con 41 votos afirmativos y 25 negativos. Para el gasoil, mantiene inicialmente un corte de biodiésel del 7,5%, que se elevaría al 10% a los doce meses de la sanción. En las naftas, el bioetanol pasaría del 12% al 15% en el mismo plazo. De ese 15%, se reservaría un 6% para el bioetanol de caña, un 6% para el de maíz y el 3% restante quedaría librado a la competencia.
Sin embargo, el plenario de las comisiones de Energía y Combustibles, Presupuesto y Hacienda, y Agricultura y Ganadería no logró emitir dictamen el miércoles 28 de octubre. Faltó acuerdo entre el oficialismo y los bloques aliados sobre las condiciones de participación de las pymes productoras de biodiésel en el mercado interno. El subsecretario de Hidrocarburos, Horacio Veller, advirtió que no hay margen para nuevos cambios al texto.
Entre las alternativas en debate, la diputada bonaerense Victoria Tolosa Paz planteó elevar del 10% al 12,5% el corte obligatorio de biodiésel, con el objetivo de ampliar el mercado y mejorar las condiciones de competencia de las empresas no integradas. Algunos legisladores del norte insisten, a su vez, en dividir el proyecto en dos para aprobar primero la ampliación del corte de bioetanol.
Cabe recordar que si Diputados aprueba el texto sin modificaciones, el proyecto quedará sancionado; en caso contrario, deberá regresar al Senado. Con los tiempos parlamentarios cada vez más ajustados, la posibilidad de que la reforma se apruebe antes de fin de año dependerá de un acuerdo entre el oficialismo y los bloques aliados.