YPF presentó el último viernes la solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para Bajo del Toro, un desarrollo en el norte de Vaca Muerta que opera y en el que tiene como socia a Vista, la petrolera fundada por Miguel Galuccio. El proyecto contempla una inversión estimada de USD 8.729 millones a lo largo de su vida útil. La iniciativa abarca las áreas Bajo del Toro y Bajo del Toro Norte. YPF tiene el 65% de participación y la operación, mientras que Vista Energy Argentina S.A.U. posee el 35% restante.

 

El proyecto vuelve a reunir a YPF con el ingeniero que la condujo como presidente y CEO entre 2012 y 2016. Tras su salida, Galuccio fundó Vista, que cotiza en la Bolsa de Nueva York y se consolidó como uno de los principales productores de crudo del país.

 

Vista desembarcó en Bajo del Toro este año. En febrero acordó comprar los activos de Equinor en Vaca Muerta por unos USD 712 millones, que incluían el 50% del bloque, y en el mismo esquema cedió un 15% a YPF, que así elevó su participación al 65%. La operación se cerró en mayo y marcó la salida de la noruega de la Argentina.

 

En ese momento, Galuccio sostuvo que la compra le permitía sumar “dos activos premium en Vaca Muerta”. El otro fue el 25,1% de Bandurria Sur, también operado por YPF. Ambas compañías ya eran socias en La Amarga Chica, donde Vista adquirió el 50% en 2025.

 

 

El salto que plantea el RIGI es grande: al 31 de marzo, Bajo del Toro tenía 23 pozos en producción y generaba unos 5.400 barriles equivalentes diarios al 100%, según informó Vista. Según la compañía, el objetivo es desarrollar un proyecto de petróleo con gas asociado que alcance un plateau —el nivel máximo de producción que se sostiene en el tiempo— de 80.000 barriles diarios de petróleo y 3 MMm³/d (millones de metros cúbicos diarios) de gas entre 2033 y 2040.

 

Para llegar a ese volumen se prevé la perforación de 440 pozos durante la vida del proyecto. A modo de referencia, esos 80.000 barriles equivalen a algo más del 8% de la producción petrolera nacional de septiembre, que marcó un récord de 973.700 barriles diarios según la Secretaría de Energía.

 

La petrolera estimó que Bajo del Toro generará exportaciones por unos USD 25.000 millones entre 2027 y 2055, casi tres veces el monto de inversión comprometido. El plan incluye además la construcción de la infraestructura de tratamiento y evacuación de crudo y gas, y la creación de aproximadamente 2.900 puestos de trabajo directos entre las etapas de construcción y producción.

El primero de tres RIGI para el norte de la formación

 

Bajo del Toro es la primera de las tres presentaciones que YPF prevé para el norte de Vaca Muerta. En conjunto, ese paquete contempla una inversión bruta de USD 44.000 millones durante 26 años, unos 2.200 pozos y un pico de 270.000 barriles diarios de shale oil.

 

 

La expansión se apoya en cinco bloques: Bajo del Toro, Bajo del Toro Norte, Narambuena, La Escalonada y Rincón de la Ceniza. YPF opera todos ellos con una participación neta promedio cercana al 40%, junto a Chevron, Vista, Shell, Pluspetrol y Gas y Petróleo del Neuquén (GyP).

 

La presentación llegó en la misma semana en que la compañía informó un EBITDA ajustado de USD 2.503 millones en el tercer trimestre, 84% por encima de igual período de 2025, y una producción de shale oil que promedió 224.000 barriles diarios. El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, señaló ante inversores que la producción no convencional ya superó los 252.000 barriles diarios, por encima de la meta de 250.000 fijada para fin de año.

 

Cabe recordar que la solicitud todavía debe ser evaluada por el Gobierno nacional, que deberá aprobar su ingreso al régimen. En la cuenca, Bajo del Choique–La Invernada, de Pluspetrol, fue el último proyecto upstream en recibir el visto bueno, a mediados de octubre.