Autos eléctricos en Argentina: la (escasa) infraestructura de carga es el principal condicionante
PorFarach Cabral
El parque de vehículos eléctricos tuvo un fuerte salto este año en Argentina. El costo de cargarlos en la vía pública o en los hogares es sensiblemente menor al de los combustibles fósiles pero hay que considerar otros factores como la disponibilidad y los tiempos que lleva reponer la batería.
Energía
En un mercado automotor que se contrae alrededor de 16% respecto al año previo, los vehículos electrificados –mayoritariamente chinos- explicaron el 15,7% de las ventas registradas en Argentina en los primeros ocho meses de 2026.
Los PHEV -sigla en inglés de Plug-in Hybrid Electric Vehicle, abreviatura con la que se denomina a los vehículos eléctricos híbridos enchufables- pasaron de 651 unidades en 2025 a más de 12.000 autos entre enero y agosto del corriente año.
Este crecimiento impulsado por la política de apertura comercial que lleva adelante el gobierno nacional, se vio motorizado por el Decreto 49/2025 que fija un arancel de importación del 0% para los rodados con motorización alternativa cuyo valor FOB no superen los 16.000 dólares. El decreto, que fija un cupo de ingreso de 50.000 unidades por año, tiene vigencia hasta el 31 de enero de 2031.
Por fuera de este atractivo, en la actualidad una parte importante de la oferta de autos electrificados ingresa tributando el arancel extra zona del 35%.
Además de la novedad tecnológica y los tentadores precios para poder acceder a un 0 Km, la ecuación consumo/costos puede resultar también un factor determinante al momento de explicar este boom.
Según un informe elaborado por el Sistema de Información Online del Mercado Automotor de Argentina (SIOMAA), en un vehículo 100% eléctrico (BEV) el costo de carga para cubrir un trayecto de 100 kilómetros asciende a $2.221 en el Área Metropolitana Buenos Aires (AMBA) tomando como referencia la tarifa residencial Plena N1 Edenor/Edesur, sin cargo fijo ni impuestos.
La decisión de tomar como referencia de costos la recarga en hogares mediante un Wallbox -un dispositivo que entregan las distintas marcas junto con la compra del vehículo- responde a que esta modalidad es la más empleada por los usuarios argentinos.
El mismo cálculo de consumo/costo en el caso de que la carga se realice en la vía pública –estación de servicios, shoppings, concesionarias- puede salir hasta cinco veces más que en un domicilio.
A modo de ejemplo, en los cargadores públicos el costo por kWh ronda los $800, por lo que el usuario de un vehículo 100% eléctrico deberá abonar alrededor de $12.200 para cargar 14,0 kWh, que es lo que necesita para cubrir un trayecto de 100km.
Al cotejar con los autos de combustión, en el caso de los nafteros el costo para cubrir un kilometraje similar sería de $17.265 (tomando como referencia un precio de nafta de $2.048 por litro); mientras que en un vehículo diésel pickups/utilitario el usuario debería abonar alrededor de $21.420 (litro de gasoil $2.300). Un elemento a tener en cuenta es que los cargadores hogareños son lentos y puede llevar entre 6 y 8 horas tener la suficiente carga en las baterías para contar con una de 300 kilómetros.
Por su parte, en los cargadores rápidos instalados en la vía pública la demora es sensiblemente menor, debido a que una carga similar a la anterior puede ser entre 30 minutos y una hora. Estos números ponen de manifiesto que el costo de cargar un auto eléctrico puede ser un elemento fundamental al momento de definir la posibilidad de compra.
La cuestión es que una definición de ese tipo no puede pasar solo por lo económico, ya que la autonomía de un auto 100% eléctrico es sensiblemente menor que la de un vehículo a combustión. Y ahí entra a tallar el tema de la recarga, debido a que la infraestructura que existe es insuficiente.
Los cargadores hogareños, wallbox.
En Argentina, un mercado totalmente incipiente para este tipo de vehículos, la electrificación está centralizada, ya que la adopción y la infraestructura se concentran en el Área Metropolitana Buenos Aires y en los principales corredores de la provincia de Buenos Aires (ruta 2 y ruta 9).
Por eso, la pregunta que el mercado deberá esforzarse en responder, es cuánto tiempo llevará que un auto eléctrico pueda atravesar las distintas rutas del país como lo hacen hoy las unidades a combustión, a causa de la baja autonomía y la falta de infraestructura de recarga rápida.
Hasta que esta inquietud pueda ser respondida de manera efectiva, los autos 100% eléctricos serán una opción óptima para quienes quieran contar con un segundo vehículo económico apto para distancias cortas.