Transportadora de Gas del Norte (TGN) estima tomar en marzo de 2027 la decisión final de inversión del Gasoducto Manuel Belgrano, para habilitarlo en abril de 2029. Así lo informó este miércoles su CEO, Horacio Pizarro, durante la 4ª Jornada sobre Gas Natural y Gas Natural Licuado 2026, organizada por el Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG) junto con el Centro Argentino de Ingenieros (CAI) y la Society of Petroleum Engineers (SPE). Allí repasó el diseño técnico, el esquema comercial y los potenciales clientes del proyecto.
El gasoducto tendrá 753 km entre Tratayén (Neuquén) y La Carlota (Córdoba), con una inversión de USD 1.500 millones y dos años de construcción. La traza tendrá un primer tramo de 36 pulgadas hasta Cochicó, en La Pampa, paralelo al sistema de TGS, y un segundo tramo de 30 pulgadas desde allí hasta La Carlota. Con una nueva planta compresora en cabecera, transportará 13 millones de metros cúbicos diarios (MMm³/d). Durante la obra se generarán unos 2.000 empleos en cinco provincias: Neuquén, Río Negro, La Pampa, San Luis y Córdoba.
El diseño todavía puede cambiar. Pizarro adelantó que si la demanda lo justifica, TGN podría construir todo el ducto en 36 pulgadas y arrancar con 16 MMm³/d desde el primer día. “Va a depender del interés del mercado por contratar capacidad”, explicó. A más largo plazo, con nuevas plantas compresoras, el Belgrano podría llegar a 30 o 35 MMm³/d. Sin embargo, el ejecutivo aclaró que esas ampliaciones, si fueran necesarias, llegarían después de 2030, porque la fabricación de turbocompresores está muy complicada a nivel mundial. Para no perder tiempo, la compañía ya colocó a riesgo cuatro órdenes de compra de turbocompresores, destinadas al Belgrano y a la reversión del Gasoducto Norte, antes incluso de lanzar formalmente el proyecto.
El ejecutivo, que está al frente de la transportista desde febrero, explicó que el Gasoducto Manuel Belgrano se hará con una autorización de transporte bajo la Ley Bases, por fuera del sistema regulado, y su capacidad se adjudicará mediante un concurso de prepago. En paralelo, TGN lanzará un concurso regulado bajo la Ley del Gas para ampliar el Gasoducto Norte de 15 a 29 MMm³/d, con una inversión de USD 700 millones a cargo de los cargadores. Para esa ampliación ya recibió manifestaciones de interés por 23 MMm³/d, frente a los 14 MMm³/d que se sumarían. Según explicó Pizarro, ambos proyectos se complementan: el Belgrano lleva el gas hasta La Carlota, pero para que llegue al norte hace falta seguir ampliando la reversión.

En cuanto a la demanda, Pizarro sostuvo que el ducto apunta en primer lugar a cubrir el déficit invernal del norte. Allí los días más fríos requieren entre 20 y 22 MMm³/d, mientras que hoy el sistema solo puede enviar 15 MMm³/d desde Neuquén y la cuenca Noroeste aporta entre 2 y 2,5 MMm³/d.
La cartera de potenciales clientes, sin embargo, es más amplia. Según Pizarro, sobre la traza de TGN hay centrales eléctricas que podrían consumir hasta 32 MMm³/d. Muchas de ellas no tienen transporte firme desde Neuquén y en invierno tuvieron que parar o quemar combustibles alternativos. Desde La Carlota, además, el sistema tiene una capacidad importante hacia el Litoral, Santa Fe y el norte del Gran Buenos Aires. Allí operan centrales eficientes sin capacidad firme contratada, algunas en proceso de privatización, como las termoeléctricas San Martín y Manuel Belgrano.
Un efecto positivo del proyecto es la reducción de importaciones de gas natural licuado y gasoil que se destina a las centrales térmicas. A eso se suma la posibilidad de exportar al norte de Chile, Bolivia y Brasil. Pizarro identificó como potenciales interesados a generadores, industrias y productores que buscan exportar, y aclaró que “no es gas para el mercado local”, en referencia a las distribuidoras que abastecen a la demanda residencial con tarifa regulada. En cuanto al financiamiento, TGN buscará en el mercado la mitad de la inversión y espera presentar “en estos días “ la adhesión de la obra al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Cabe recordar que la compañía anunció el proyecto el 17 de septiembre, con una inversión total del orden de USD 2.200 millones entre el nuevo ducto y las obras sobre su sistema. TGN está controlada por Gasinvest, que posee el 56% del capital y está integrada en partes iguales por Tecpetrol, la petrolera del Grupo Techint, y la Compañía General de Combustibles (CGC), del grupo de Eduardo Eurnekian. El resto del capital se reparte entre SouthernCone Energy Holding Company, con el 24%, y accionistas que cotizan en BYMA, con el 20%. La empresa opera 11.300 km de gasoductos y 22 plantas en 17 provincias, y el negocio regulado representa el 80% de su facturación.
Además, TGN todavía tiene pendiente la prórroga de su licencia, que vence el 28 de diciembre de 2027. La compañía inició el trámite ante el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) en abril de 2024 para extenderla por 20 años, como habilita la Ley Bases. En noviembre de ese año, el ente informó a la Secretaría de Energía que TGN había cumplido en lo sustancial con sus obligaciones, pero el decreto todavía no salió.