El Gobierno oficializó este martes la ampliación de los bloques de energía eléctrica a precio subsidiado para los hogares de las zonas cálidas y muy cálidas del país. Lo hizo mediante la Resolución 300/2026 de la Secretaría de Energía, firmada por la secretaria María Carmen Tettamanti y publicada en el Boletín Oficial, que sustituye el anexo de la Resolución 13/2026. La norma rige desde su publicación, y las distribuidoras deberán aplicar los nuevos topes a partir de los consumos de noviembre.

 

La medida es la contraprestación que la Casa Rosada negoció con los gobernadores del Norte Grande para que sus senadores acompañaran la reforma del Régimen de Zona Fría, que recortó el subsidio al gas natural en buena parte del país. Como adelantó El Post Energético, el esquema de “zonas cálidas” fue la moneda de cambio que encontró el Ejecutivo para reunir los votos en la Cámara alta. En esa negociación, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, había prometido que el ahorro de Zona Fría se destinaría al norte.

Cómo quedan los bloques

 

La resolución mantiene la delimitación de las zonas bioambientales y fija los siguientes consumos base, es decir, los kWh mensuales que se cobrarán a precio subsidiado: En el caso de la zona muy cálida, serán 500 kWh mensuales entre noviembre y abril, además de  300 kWh entre mayo y octubre. En tanto, para la zona cálida queda en 370 kWh en diciembre, enero y febrero; y 300 kWh el resto del año.

 

En el resto del país se mantienen los valores vigentes: 150 kWh en marzo, abril y noviembre, y 200 kWh en septiembre y octubre de este año. Los usuarios abonan por ese bloque de energía el 25% del costo, mientras que por el excedente deberán pagar precio pleno. 

 

Cómo era antes

El Decreto 943/2025, que creó los Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), fijó un bloque general de 300 kWh en enero, febrero, diciembre y de mayo a agosto, y de 150 kWh en marzo, abril, septiembre, octubre y noviembre. Además, facultó a Energía a establecer bloques diferenciales para las provincias más cálidas, lo que hizo la Resolución 13/2026.

 

Con ese esquema, las zonas muy cálidas tenían 550 kWh en diciembre, enero y febrero, y las cálidas 370 kWh. Fuera del verano, ambas quedaban igualadas con el resto del país: 300 kWh en invierno, 200 kWh en septiembre y octubre, y apenas 150 kWh en marzo, abril y noviembre. Ese último tramo era el principal reclamo de las provincias, ya que en marzo los registros de CAMMESA muestran en el norte temperaturas incluso superiores a las de febrero.

 

Con el cambio, el volumen anual subsidiado en las zonas muy cálidas pasa de 3.700 a 4.800 kWh, un 30% más, aunque cada hogar resigna 50 kWh mensuales en el pico del verano. En las zonas cálidas sube de 3.160 a 3.810 kWh, un 21% más. El salto se concentra en los meses intermedios: en marzo, abril y noviembre, el bloque de la zona muy cálida pasa de 150 a 500 kWh, más del triple. Aun así, el número quedó por debajo de algunos pedidos: Misiones había solicitado entre 500 y 550 kWh, y en el Chaco se esperaba un tope de 550 kWh durante seis meses.

 

En los considerandos, Energía explicó que tuvo en cuenta presentaciones de provincias y entidades de las zonas alcanzadas, además de información técnica de CAMMESA sobre la demanda residencial en períodos de altas temperaturas. El objetivo, según el texto, es contemplar “de manera más apropiada las necesidades indispensables de consumo” de esos hogares.

 

Un beneficio que va y viene

El beneficio alcanza solo a los usuarios inscriptos en el SEF, es decir, hogares con ingresos menores a 3 canastas básicas totales, unos $4,8 millones según el valor de cotubre. Las zonas comprenden partes de Catamarca, Chaco, Corrientes, Formosa, Jujuy, La Rioja, Misiones, Salta, Santiago del Estero y Tucumán, con un universo de 2,3 millones de hogares. En Misiones, todo el territorio está catalogado como zona muy cálida.

 

En paralelo, Energía publicó la Resolución 299/2026, que reglamenta el nuevo Régimen de Zona Fría para el gas, un día después de que el Decreto 1266/2026 pusiera en marcha la Ley 27.828. La norma eliminó las ampliaciones de 2021 y dejó el descuento automático solo para la Patagonia, Malargüe y la Puna. En el resto de las zonas, únicamente los hogares focalizados accederán a una bonificación adicional, con fuerte impacto en Buenos Aires y Córdoba.

 

Cabe recordar que los gobernadores del norte pretendían que el esquema de zonas cálidas saliera por ley, pero aceptaron una resolución para acelerar los tiempos. Desde Misiones ya anticiparon que impulsarán un proyecto de ley para darle carácter permanente, ya que, como resolución, Energía puede modificarlo en cualquier momento.