Camuzzi inauguró este lunes la repotenciación del Sistema Cordillerano-Patagónico, una ampliación licitada en 2017 cuyas plantas compresoras Enarsa nunca terminó. La distribuidora invirtió más de USD 40 millones para completar las obras pendientes. El Cordillerano abastece a más de 125.000 usuarios de 25 localidades, entre ellas Bariloche, El Bolsón, Esquel, Trevelin, San Martín de los Andes, Junín de los Andes y Villa La Angostura.

 

El acto de inauguración se realizó en la nueva Planta Compresora Holdich, en Chubut, donde se concretó la puesta en marcha formal. Participaron los gobernadores Ignacio Torres (Chubut), Alberto Weretilneck (Río Negro) y Rolando Figueroa (Neuquén), este último de manera remota; la secretaria de Energía de la Nación, María Tettamanti; el presidente de Camuzzi, Jaime Barba, y el accionista y socio co-controlante de las distribuidoras, Alejandro Macfarlane.

Una obra que Enarsa dejó a medio camino

 

La ampliación fue licitada por el Estado nacional en 2017. Los gasoductos se terminaron en enero de 2019, pero las plantas compresoras de Alto Río Senguer y Gobernador Costa nunca se completaron. Las obras estuvieron paralizadas entre 2019 y 2023, con fuertes incumplimientos por parte de la empresa Peitel. Como informó El Post Energético, los equipos importados para esas plantas pasaron más de seis años guardados en Rosario, hasta que fueron trasladados a la Patagonia.

 

Con el sistema operando al límite de su capacidad, Camuzzi suspendió en julio de 2022 el otorgamiento de nuevas factibilidades de suministro en toda la región. La medida buscó priorizar a los usuarios ya conectados, como establece el marco regulatorio.

 

 

Tras varios intentos, a partir de diciembre de 2023, Nación, las provincias y la distribuidora acordaron destrabar el proyecto. Con los años transcurridos, terminar lo proyectado ya no alcanzaba: se trasladaron los equipos, se completaron las dos plantas pendientes y se amplió el alcance con una tercera planta compresora en Holdich y la interconexión con el sistema troncal.

Cuatro obras, un mismo sistema

 

La repotenciación comprendió cuatro intervenciones: la finalización de la planta compresora de Alto Río Senguer, la ampliación de la capacidad de compresión de la planta de Gobernador Costa, una nueva planta compresora en Holdich y la interconexión del sistema con el Gasoducto General San Martín.

 

Según la compañía, las obras suman 300.000 m³ diarios de capacidad, lo que permitirá transportar 3,1 MMm³/d (millones de metros cúbicos diarios) en el pico invernal e incorporar 12.000 nuevos usuarios. Para las plantas de Alto Río Senguer y Gobernador Costa, la distribuidora tomó créditos del Banco del Chubut y del Banco Provincia del Neuquén.

 

La interconexión fue la intervención de mayor peso estructural. Hasta ahora, el extremo sur del sistema dependía de un único yacimiento cercano a Comodoro Rivadavia, en declino y sin capacidad de garantizar la demanda futura. Con la conexión al troncal operado por TGS, el Cordillerano puede recibir gas de otras cuencas, con predominio de la Cuenca Neuquina y Vaca Muerta.

 

 

“Esta obra demuestra lo que es posible alcanzar cuando existe una visión compartida y la decisión de trabajar juntos”, afirmó Macfarlane. El empresario sostuvo que el principal desafío de la distribuidora es que “cada vez más hogares, comercios e industrias puedan acceder al gas natural”, algo que, según explicó, requiere “infraestructura, inversiones sostenidas y planificación de largo plazo”.

 

Por su parte, el Gobierno nacional presentó la obra como un caso de inversión privada. Según explicaron desde la Secretaría de Energía, el congelamiento tarifario dispuesto por la Ley de Solidaridad dejó al sistema sin recursos para invertir. Desde la cartera atribuyeron el desenlace a la “normalización” del sector: tarifas que reflejan costos y un marco regulatorio que exige y controla inversiones obligatorias.

 

En la misma línea, Macfarlane consideró que “la infraestructura energética necesita previsibilidad, inversión y una mirada que trascienda la coyuntura”. “Cuando esas condiciones existen, las compañías podemos volver a pensar en crecer, ampliar redes y acompañar el enorme potencial energético de la Argentina”, remató. Con las obras avanzadas, la distribuidora levantó las restricciones a comienzos de 2026. Desde entonces, más de 3.500 nuevos usuarios se conectaron al servicio en la región.