El Gobierno logró aprobar en el Senado un paquete de medidas de gran impacto en el sector energético. Si bien el debate público giró en torno a la reforma del régimen de subsidios para hogares de zonas frías , el punto más polémico del proyecto es la condonación de deudas por USD 1.842 millones de las distribuidoras eléctricas por facturas impagas de energía con CAMMESA. El proyecto ya tenía media sanción de la Cámara de Diputados. 

 

El artículo 4° de la norma sancionada establece —mediante el pomposo título de “Autosuficiencia económico-financiera del Mercado Eléctrico Mayorista”— un mecanismo para compensar las deudas de las distribuidoras eléctricas por facturas impagas por la energía que les vende CAMMESA con “activos regulatorios”, originados por los congelamientos tarifarios en distintas etapas.

 

El ranking de empresas beneficiadas lo encabeza Edenor con USD 438 millones, la empresa que tiene como accionistas a José Luis Manzano, Daniel Vila y Mauricio Filiberti, y que semanas atrás se quedó con las acciones de YPF en Metrogas.

 

En segundo lugar se ubica Edesur, de la italiana Enel, con USD 345 millones de deuda acumulada con CAMMESA que serán condonados. No obstante, si se toma por grupo empresario, el primer puesto es para el Grupo DESA, del empresario Rogelio Pagano, con una deuda total de USD 474 millones, sumando las distribuidoras bonaerenses EDELAP, EDEA, EDEN, EDES y EDESA de Salta. Los datos surgen de un informe remitido en abril al Congreso por la Jefatura de Gabinete de Ministros, en el marco de las visitas que debe realizar el funcionario al parlamento.

 

 

El mecanismo consiste en que el Estado Nacional (que aportó a CAMMESA los subsidios para que el sistema funcione porque la tarifa no cubría los costos totales) le compense la energía impaga con los supuestos aumentos de tarifas no percibidos por los congelamientos tarifarios, e incluso, si la deuda no alcanza, las distribuidoras tendrán un saldo a favor por los “activos regulatorios”.

 

Analistas del sector consideran discrecionales tanto la condonación como el monto, porque resulta difícil de calcular: no se sabe si no pagaron a CAMMESA por Valor Agregado de Distribución (VAD) no otorgado o por inversiones no realizadas, ya que en ese período la calidad de servicio no mejoró sino que empeoró.

 

Otro aspecto cuestionado es que no se incluyó ningún beneficio para las empresas cumplidoras, muchas en manos de provincias, que pagaron en tiempo y forma las facturas por la energía, como planteó la senadora cordobesa Alejandra Vigo ante los funcionarios de Energía, cuando se debatió el proyecto en la Comisión de Energía y Minería.

 

Como reconoció el propio Gobierno cuando defendió el proyecto en ambas cámaras, el tema ya fue debatido en varias ocasiones e incluso se dispuso el pago en cuotas de esas deudas, pero las distribuidoras no pueden hacer frente a los planes de pago porque no les alcanza el flujo de caja.

 

El proyecto establece que la implementación del mecanismo de condonación de deuda estará a cargo de Damián Sanfilippo, subsecretario de Energía Eléctrica, quien viene de ser director de suministros del Grupo DESA y antes ocupó la gerencia general de Eden, una de las empresas del holding. Sin embargo, al ser una distribuidora de jurisdicción provincial, el trámite para la condonación de las deudas deberá contar con la intervención de las autoridades energéticas del gobierno de la provincia de Buenos Aires.

 

 

El crecimiento de Rogelio Pagano

 

Con pasado en el Grupo IRSA de Eduardo Elsztain, donde trabajó con Marcelo Mindlin, Rogelio Pagano acompañó al creador de Pampa Energía en sus primeros pasos por el sector eléctrico hace más de 20 años, pero luego comenzó a forjar su propio camino en las distribuidoras del interior bonaerense, pegando un salto en 2016 cuando se quedó con Edelap.

 

En el sector señalan que el empresario Jorge “Corcho” Rodríguez es alguien muy cercano a Pagano, e incluso hay quienes aseguran que su relación con el holding excede el mero rol de asesor o lobbista, llegando al extremo de llevar la voz cantante en reuniones con funcionarios a pesar de estar presente el CEO en la misma mesa.

 

El Grupo DESA hoy abastece a 1,8 millones de hogares en Buenos Aires y Salta. En las últimas semanas se vio envuelto en varios escándalos. Por un lado, un apagón de enormes proporciones dejó, un mes atrás, a oscura durante varias horas a la capital bonaerense, por el incendio de una subestación en Tolosa. Además, en la Costa Atlántica, cientos de usuarios se quejan por fuertes subas de tarifas que coinciden con el recambio de medidores.