Kazatomprom, el mayor productor mundial de uranio, acordó avanzar con contratos de suministro de concentrados de uranio natural para empresas de China y Rusia.
Kazatomprom, el mayor productor mundial de uranio, acordó avanzar con contratos de suministro de concentrados de uranio natural para empresas de China y Rusia.

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Post Energético
Kazajistán vuelve a ganar protagonismo en el mercado mundial del combustible nuclear. Kazatomprom, la compañía estatal kazaja y principal productor de uranio del planeta, prepara nuevos acuerdos de suministro con empresas de China y Rusia, en un momento en que los países que desarrollan energía nuclear buscan asegurar contratos de largo plazo para garantizar el abastecimiento de combustible para sus reactores.
Según informaron en medios locales, la compañía acordó un proyecto de contrato de modalidad spot-term con State Nuclear Uranium Resource Development Company (SNURDC), subsidiaria de la china State Power Investment Corporation (SPIC). En simultáneo, Kazatomprom alcanzó un acuerdo para un importante contrato de suministro con Uranium One Group, compañía vinculada a la estatal rusa Rosatom.
Los detalles económicos de ambos contratos —incluidos volúmenes, precios y cronogramas de entrega— no fueron difundidos debido a las cláusulas de confidencialidad. La empresa, sin embargo, indicó que los parámetros de las operaciones están alineados con las condiciones actuales del mercado.
Estos acuerdos adquieren especial relevancia por el cambio que atraviesa el mercado nuclear internacional. La necesidad de contar con generación eléctrica firme y de bajas emisiones, el crecimiento de la demanda eléctrica y la búsqueda de mayor seguridad energética están impulsando nuevos proyectos nucleares y extensiones de vida de centrales existentes.
La tendencia mencionada está teniendo un impacto directo sobre el mercado del uranio. La World Nuclear Association estima que, en su escenario de referencia, la demanda superaría las 150.000 tU anuales en 2040, mientras que en un escenario de mayor expansión nuclear podría superar las 204.000 tU.

El escenario más ambicioso supone prácticamente duplicar la capacidad nuclear mundial en los próximos años. La organización proyecta que los 398 GWe de capacidad nuclear existentes a mediados del año pasado podrían alcanzar los 746 GWe en 2040, y a 966 GWe en un escenario de expansión más acelerada.
Esto coloca al combustible nuclear en el centro de una nueva competencia por contratos, producción minera y capacidad de procesamiento, que se trasladó al precio del uranio.
De acuerdo con datos publicados por Kazatomprom, el precio spot del concentrado de uranio U₃O₈ comenzó 2026 en torno a US$81,70 por libra, llegó a casi US$96,90 por libra a comienzos de febrero y posteriormente se estabilizó en niveles cercanos a los US$84-90 por libra durante buena parte del trimestre.
En el primer trimestre de 2026 se negociaron en el mercado spot unos 18,1 millones de libras de U₃O₈, más del doble que en el mismo período de 2025. El precio promedio semanal también fue significativamente superior: US$83,63 por libra, contra US$67,93 un año antes.
La evolución es significativa porque el uranio no se comporta como una materia prima energética convencional. Una vez construido un reactor, el combustible representa una proporción relativamente pequeña del costo total de generación, lo que permite a las empresas eléctricas priorizar la seguridad del suministro y cerrar contratos de abastecimiento a largo plazo.
Y en este escenario, Kazajistán ocupa una posición privilegiada, ya que Kazatomprom es actualmente el mayor productor mundial de uranio y sus operaciones se concentran en territorio kazajo, donde explota 27 depósitos agrupados en 14 activos mineros mediante tecnología de recuperación in situ (ISR).
La compañía prevé para 2026 una producción atribuible de entre 14.500 y 15.500 toneladas de U₃O₈, mientras que la producción total del grupo podría ubicarse entre 27.500 y 29.000 toneladas.
Los nuevos contratos con China y Rusia muestran además cómo el mercado del uranio está adquiriendo una dimensión geopolítica.
China está ampliando rápidamente su parque nuclear y necesita garantizar el suministro de combustible para las nuevas unidades que ingresarán al sistema. Rusia, por su parte, mantiene una posición relevante en distintas etapas del ciclo nuclear y continúa desarrollando su propia capacidad de generación.
Para ambos países, asegurar el acceso al uranio producido en Kazajistán implica establecer vínculos directos con uno de los principales proveedores mundiales.
El movimiento también refleja una tendencia más amplia: los países no sólo están compitiendo por construir reactores, sino también por asegurar las materias primas y las capacidades industriales necesarias para alimentarlos.