La alianza OPEP+ acordó mantener sin modificaciones sus objetivos de producción de petróleo para el mes de noviembre. La resolución se adoptó durante una videoconferencia mensual de la coalición encabezada por Arabia Saudita y Rusia, ajustándose a la hoja de ruta fijada previamente.

 

La medida de congelamiento coincide con un escenario en el que los precios futuros del crudo vuelven a situarse cerca de la cota de los 100 dólares por barril, al tiempo que el gasóleo alcanza máximos históricos en las estaciones de servicio. Ante el encarecimiento de la energía, los países del Grupo de los Siete (G7) dispusieron la liberación de 100 millones de barriles de las reservas estratégicas de emergencia para intentar contener el impacto en los surtidores.

 

Estrecho de Ormuz.

 

El sostenimiento de los límites de extracción responde principalmente a las interrupciones de producción provocadas por el conflicto bélico en Oriente Medio. Miembros fundamentales de la OPEP como Arabia Saudita, Irak y Kuwait continúan produciendo por debajo de sus niveles previos a la guerra, lo que limita el margen operativo real de la alianza. En este marco, el Comité Ministerial Conjunto de Seguimiento (JMMC) de la organización expresó su preocupación por los ataques a infraestructuras energéticas y el riesgo que representan para la estabilidad del suministro mundial.

 

La OPEP+ prevé mantener la suspensión de aumentos de cuotas hasta fin de año, tras las subas moderadas implementadas en los seis meses previos a agosto. El subgrupo de siete países clave se reunirá nuevamente vía remota el 1 de noviembre para ultimar la estrategia de diciembre. Por su parte, la política energética para el próximo año se definirá en la reunión ministerial plenaria convocada para el 29 de noviembre.