TanGo Energy anunció el inicio de sus primeros pozos en Vaca Muerta dentro de la provincia de Río Negro, en lo que representa un nuevo paso en la expansión de la formación no convencional más allá de su núcleo productivo en Neuquén.

 

Los trabajos se iniciaron en el área Charco del Palenque, una de las tres concesiones que la compañía obtuvo este año como Concesión de Explotación No Convencional de Hidrocarburos (CENCH), junto con Jarilla Quemada y parte de Entre Lomas. El inicio de la perforación marca el paso desde las tareas preparatorias hacia la evaluación efectiva del potencial productivo del reservorio en territorio rionegrino.

 

La campaña tiene inicialmente un carácter exploratorio. Los primeros dos pozos permitirán obtener información sobre las características de la roca, la productividad esperada y la respuesta del reservorio a las operaciones de fractura. El objetivo es determinar si esta zona de Vaca Muerta, ubicada fuera de las áreas más desarrolladas de la formación, puede alcanzar niveles de productividad que justifiquen una explotación a mayor escala.

 

Según el análisis técnico incorporado al Decreto 509/26 de la provincia de Río Negro, Charco del Palenque cuenta con reservas convencionales probadas en la Formación Tordillo, pero su mayor potencial productivo estaría asociado al desarrollo no convencional de Vaca Muerta. El plan piloto aprobado contempla dos pozos horizontales y una inversión estimada en US$32 millones.

 

Si los resultados son positivos, la planificación contempla la posibilidad de avanzar hacia un desarrollo continuo de hasta 68 pozos en el área, incluyendo los ejecutados durante la etapa piloto, con una inversión total proyectada de aproximadamente US$958 millones.

 

 

Los primeros pozos fueron diseñados siguiendo parámetros similares a los utilizados en los desarrollos más avanzados de Vaca Muerta. La planificación contempla ramas laterales de unos 3.500 metros, alrededor de 50 etapas de fractura y el uso de aproximadamente 250 toneladas de arena por etapa.

 

La compañía considera que, pese a que el espesor de Vaca Muerta en esta zona es menor al observado en el centro de la cuenca, existe potencial para alcanzar niveles de productividad atractivos. En declaraciones recientes, el CEO de TanGo Energy, Pablo Iuliano, señaló que los pozos podrían alcanzar una recuperación final estimada de alrededor de un millón de barriles por pozo.

 

La empresa prevé avanzar con las etapas de fractura antes de finalizar el año y apunta a comenzar a obtener producción hacia el cierre de 2026 o comienzos de 2027, dependiendo de los resultados y del cronograma operativo

 

El avance de TanGo forma parte de una estrategia más amplia de la provincia de Río Negro para incorporar su porción de Vaca Muerta al desarrollo masivo de hidrocarburos no convencionales. En mayo, el Gobierno provincial aprobó mediante el Decreto 509/26 la reconversión de Charco del Palenque, Jarilla Quemada y parte de Entre Lomas a concesiones de explotación no convencional por un plazo de 35 años. La medida también formalizó la transferencia de activos que estaban en manos de Vista Energy hacia TanGo Energy.

 

En conjunto, las áreas involucradas abarcan más de 600 kilómetros cuadrados y forman parte de una etapa inicial de inversiones superiores a US$66 millones para el desarrollo piloto y la perforación de nuevos pozos. TanGo Energy señaló que, si los resultados permiten confirmar el potencial de la zona, buscará avanzar hacia un proyecto de mayor escala. En paralelo, el desarrollo forma parte de un plan más amplio que incluye otras áreas de Río Negro, Neuquén y Mendoza.

 

El resultado de la perforación en Charco del Palenque permitirá establecer hasta dónde puede extenderse hacia el este la ventana productiva de Vaca Muerta, y si Río Negro puede convertirse en un nuevo polo relevante de producción shale.