Techint presiona para rescindir la ampliación del Gasoducto Norte y que TGN complete las obras

El grupo que comanda Paolo Rocca busca que Enarsa dé de baja el contrato con Esuco y que la transportista complete, vía tarifa, el cambio de sentido del flujo de cuatro plantas compresoras. Las obras son clave para el gasoducto Tratayén-La Carlota, con el que la compañía busca exportar a Brasil y abastecer al norte del país.

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Post Energético

El grupo Techint apunta a retomar las obras de ampliación del Gasoducto Norte, un proyecto central para el abastecimiento de las provincias del norte del país. La iniciativa debió haberse terminado hace más de un año, pero quedó envuelta en un conflicto entre la empresa estatal Enarsa y la constructora Esuco, que hoy se encuentra al borde de la quiebra.

 

El dato se conoció luego de un encuentro entre funcionarios de la Secretaría de Energía e industriales del norte, quienes les expresaron al secretario coordinador, Daniel González, y a la secretaria de Energía, María Tettamanti, su preocupación por la falta de gas para las actividades productivas de la región. En concreto, los representantes fabriles plantearon la necesidad de ampliar la capacidad de transporte desde la Cuenca Neuquina. Para ello, deben completarse las obras pendientes de la reversión del Gasoducto Norte, aunque una solución sostenible requiere también de otras iniciativas.

 

De acuerdo con el portal EconoJournal, durante esa reunión González adelantó la propuesta a los industriales del norte. Según pudo confirmar El Post Energético, Tettamanti viene manteniendo reuniones con TGN para encontrar una salida a la paralización del proyecto.

 

El apuro de Techint se acrecentó tras el anuncio del gasoducto Tratayén-La Carlota, que el holding de Rocca busca impulsar luego de quedar afuera de licitaciones clave para la construcción de nuevos ductos. En tanto, el repago de las obras pendientes en las plantas compresoras del Gasoducto Norte se realizaría mediante tarifas, en el marco del contrato de concesión de TGN.

 

 

“Seguramente las obras las va a ejecutar Bahisa, que ya hizo el mismo trabajo para TGN en otras plantas, como Leones y San Jerónimo”, señaló un técnico que conoce el proyecto. Sin embargo, antes Enarsa debe rescindir el contrato con Esuco. Se trata de una tarea compleja, debido a la existencia de reclamos cruzados por incumplimientos de la contratista y falta de pago por parte del Gobierno.

 

Un proyecto frenado entre la motosierra y la desidia

 

Licitadas inicialmente durante el final de la gestión de Alberto Fernández, las obras de reversión del Gasoducto Norte incluyen la construcción de un ducto de 122 kilómetros entre las localidades cordobesas de Tío Pujio y La Carlota, dos loops en la misma provincia y el cambio de sentido del flujo de cuatro plantas compresoras ubicadas sobre el Gasoducto Norte: dos en Córdoba y las restantes en Santiago del Estero y Salta.

 

De todas estas obras, los nuevos ductos ya fueron terminados, pero aún no se completaron los trabajos en las plantas compresoras, que registran los siguientes niveles de avance: Ferreyra, 54,84%; Deán Funes, 35,76%; Lumbreras, 68,65%; y Lavalle, 75,65%.

 

Según el contrato original para las obras en las plantas compresoras, firmado por el entonces presidente de Enarsa, Juan Carlos Doncel Jones, la constructora, liderada durante años por Carlos Wagner, se comprometía a finalizar los trabajos en junio de 2025.

 

 

De acuerdo con un informe de la consultora Estudios Energéticos, coordinada por Federico Basualdo, titulado Estado de situación de los principales proyectos de infraestructura energética, el sistema norte requiere 22 millones de metros cúbicos diarios para alcanzar un abastecimiento “razonable” y sostener el despacho eléctrico de las centrales de base de la región, tomando en cuenta el comportamiento de la demanda local durante los últimos años.

 

El trabajo consigna que actualmente la cuenca del noroeste registra una producción de 3 millones de metros cúbicos diarios. Por lo tanto, se necesitan 19 millones de metros cúbicos diarios de transporte desde el sur. De ese total, 10 millones de metros cúbicos diarios se lograron a partir de las obras complementarias realizadas por TGN en 2023. “Con la concreción de las obras de reversión se alcanzará la capacidad necesaria de inyección, lo que permitirá abastecer el sistema norte con gas local”, destaca el informe.

 

El nuevo gasoducto de Techint

 

Tras quedar afuera de proyectos clave, como la provisión de caños y la construcción del gasoducto “dedicado” de Southern Energy para exportar GNL desde Río Negro, o el megaducto de YPF, Techint busca recuperar terreno mediante un ducto propio desde Tratayén, en Neuquén, hasta la localidad cordobesa de La Carlota. El objetivo es transportar gas hacia el norte del país y exportarlo a Brasil, atravesando Bolivia.

 

 

Ese gasoducto, anunciado por TGN en junio pasado, transportaría 15 millones de metros cúbicos diarios en una primera etapa hasta el sur de Córdoba. El problema es que, para continuar hacia el norte, necesita que se complete el cambio de sentido del flujo pendiente en las cuatro plantas compresoras incluidas en el proyecto de reversión.

 

El informe de Estudios Energéticos estima que la obra tendría un costo de alrededor de USD 2.000 millones, aunque todavía está pendiente la decisión final de inversión, que TNG espera concretar este año. 

 

El documento agrega que, si bien el proyecto de ampliación del ex-Gasoducto Presidente Néstor Kirchner permitirá reducir la importación de combustibles líquidos y, en menor medida, de GNL, el sistema norte de transporte de gas natural continuará registrando un déficit de abastecimiento con producción local de alrededor de 15 millones de metros cúbicos diarios durante los meses invernales. Ese faltante podría ser cubierto con la construcción del nuevo ducto.