El modelo de desregulación e incentivos a las grandes inversiones que impulsa el Gobierno de Javier Milei tiene en el empresario Marcelo Mindlin a uno de sus principales protagonistas, que ha logrado consolidar su grupo y llevarlo a nuevos horizontes que le garantizan un rol clave en las próximas décadas, cuando el sector energético logre su despegue definitivo. 

 

Esta semana hubo una foto entre el presidente y el empresario que, si bien no es la primera, cristaliza la sintonía entre ambos y muestra la capacidad de Mindlin para aprovechar las ventajas regulatorias de cada contexto y ampliar los negocios de su grupo. Es algo que ocurre desde hace más de 20 años, cuando, a través del Fondo Dolphin, desembarcó en el sector energético, en tiempos de compañías en apuros y con un oficialismo que entonces buscaba recrear una burguesía nacional.

 

El líder de Pampa Energía tiene hoy en marcha una gran expansión a partir de lo que ya era uno de los principales grupos privados del país. A la fecha, Mindlin acumula, en forma directa o a través de sociedades que integra, compromisos de inversión que superan los US$ 13.000 millones, como parte de proyectos que fueron incluidos en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) o están en proceso de evaluación.

 

El empresario fue el primero en impulsar proyectos bajo ese esquema: en julio de 2024, pocas horas después de que el Congreso sancionara la Ley de Bases —que incluye una serie de beneficios fiscales para inversiones en determinados rubros—, TGS, la transportista de gas que controla junto a los Sielecki, presentó ante el Ministerio de Economía la ampliación del entonces gasoducto Néstor Kirchner, luego rebautizado Perito Moreno, cuando el RIGI todavía ni siquiera había sido reglamentado.

 

Un año después, y tras una licitación pública, el Gobierno dio luz verde a la iniciativa, que permite sumar 14 millones de metros cúbicos por día de gas de Vaca Muerta al sistema, con una inversión de US$ 700 millones que comprende la construcción de plantas compresoras y loops en el área de TGS en la provincia de Buenos Aires. Las obras, que lleva adelante la constructora SACDE, del mismo grupo, estarán terminadas en mayo de 2027 y permitirán un importante ahorro de divisas, al reducir de manera significativa las importaciones de gas natural licuado (GNL) y gasoil para la generación eléctrica.

 

 

Otra muestra del crecimiento de Pampa Energía es el petróleo no convencional, rubro en el que el holding no había sido relevante hasta ahora, a diferencia del gas natural, donde es uno de los principales productores de Vaca Muerta. El grupo de Mindlin desarrolla el proyecto Rincón de Aranda, una inversión de US$ 4.500 millones que le aportará una producción adicional de 44.000 barriles diarios desde el año próximo hasta 2041.

 

La etapa de los líquidos del gas natural

 

El crecimiento exponencial de la producción de petróleo de Vaca Muerta en los próximos años, cuando se termine el oleoducto VMOS (del que Pampa posee el 9% y en cuyas obras participa SACDE), tendrá como consecuencia un incremento del gas asociado que se extrae con el crudo, que además de tener valor comercial requiere un destino. La respuesta está en parte en el proyecto de NGL de TGS, una inversión estimada en US$ 3.000 millones para procesar, industrializar y exportar los componentes licuables del gas proveniente de Vaca Muerta, que incluye importantes obras de infraestructura, como un poliducto, una nueva planta de fraccionamiento y una terminal marítima.

 

Además, el grupo busca hacer pie en la siguiente etapa de la cadena de industrialización del gas natural: los fertilizantes. Para eso realizará una inversión de US$ 2.700 millones destinada a construir en el Puerto de Bahía Blanca la planta de producción de urea granulada más grande de Latinoamérica. El predio donde se emplazará fue el escenario del encuentro entre Milei y Mindlin.

 

La iniciativa tiene como objetivo principal procesar el excedente de gas natural de Vaca Muerta para transformarlo en fertilizantes nitrogenados, con una producción estimada de 2,1 millones de toneladas anuales. El proyecto fue aprobado en el marco del RIGI y permitirá sustituir por completo las importaciones locales de este insumo clave para el agro, además de generar un fuerte ingreso de divisas mediante exportaciones a Brasil y la región.

 

 

Las obras que requiere el proyecto estarán a cargo de la constructora SACDE, cuya participación fue considerada parte del 20% de compre local que deben cumplir las propuestas de inversión para recibir los beneficios del RIGI.

 

La apuesta por el gas natural licuado y el cemento

 

La exportación de GNL aparece en el horizonte de la economía argentina como una importante vía de ingreso de divisas en los próximos años. Si bien los proyectos más grandes —todavía pendientes de definición de inversión— son los de YPF, el que picó en punta fue el de Pan American Energy (PAE) junto a la noruega Golar en el consorcio Southern Energy, en el que Pampa Energía tiene el 20%.

 

En menos de un año arribará el buque Hilli Episeyo y se instalará en la costa de Río Negro, donde hacia fines de 2027 comenzará a licuar gas. Unos meses después se sumará un segundo buque, llamado Esperanza, que, mediante un gasoducto “dedicado” desde Vaca Muerta, completará la exportación de hasta unos 6 millones de toneladas de GNL por año, con una inversión total del proyecto de US$ 15.000 millones.

 

La búsqueda de Mindlin por diversificar sus actividades derivó hace unos meses en una jugada de alto impacto. El empresario ingresó —a título personal— como accionista principal de la cementera Loma Negra, para lo cual primero adquirió el 60% de la deuda que la controlante tenía con el Banco Itaú, un movimiento de ajedrez financiero que domina como pocos en el país. La operación incluyó un desembolso de US$ 155 millones y la reestructuración de pasivos por unos US$ 1.500 millones, que deberán ser abonados en los próximos años.

 

El panorama del sector no es muy alentador. Durante agosto de 2026, los despachos al mercado interno sufrieron una contracción del 8,1% interanual y acumulan ya cinco meses consecutivos de caída interanual. De todas maneras, Mindlin suele tomar decisiones buscando aprovechar las oportunidades del presente, pero sin dejar de mirar el largo plazo.