El desarrollo de los líquidos del gas natural (NGLs) en Vaca Muerta se está consolidando como un vector indispensable tanto para la generación de divisas como para el sostenimiento del crecimiento hidrocarburífero argentino. Durante el Seminario Internacional de GLP organizado por la Universidad Austral, referentes de la industria señalaron que la construcción de infraestructura de midstream —con el megaproyecto de Transportadora de Gas del Sur (TGS) a la cabeza— resulta determinante para acondicionar el gas asociado al petróleo no convencional y evitar cuellos de botella. 

 

Con el impulso paralelo de iniciativas clave de YPF y SACDE, la Argentina se prepara para escalar su oferta de gas licuado de petróleo (GLP) hasta los 9 millones de toneladas anuales hacia 2031, un salto que la ubicará entre el quinto y el séptimo lugar del podio de exportadores globales, con ventas externas que superarán los US$ 2.000 millones al año hacia fin de la década

 

Oscar Sardi, CEO de Transportadora de Gas del Sur (TGS), destacó que el proyecto de líquidos del gas natural (NGLs) resulta clave para destrabar el potencial petrolero del no convencional. La iniciativa viabiliza el crecimiento de la producción de crudo de Vaca Muerta al resolver la puesta en especificación del gas asociado para su ingreso a los gasoductos troncales y de exportación.

 

Debido a que el incremento en la extracción de petróleo conlleva un mayor volumen de gas asociado, acondicionar y procesar estos líquidos elimina restricciones operativas en el transporte y, al mismo tiempo, genera ingresos adicionales para los productores por la venta de los líquidos asociados al gas natural. 

 

 

Asimismo, Sardi remarcó que, por su diseño modular y su ubicación estratégica tanto en Vaca Muerta como en el hub de Bahía Blanca, el proyecto permite establecer sinergias con la infraestructura existente, fortaleciendo el flow assurance (asegurar el flujo), la disponibilidad y la confiabilidad de las instalaciones.

Con una inversión de US$ 3.000 millones y un plazo de ejecución de 45 meses, la obra aportará cerca de 2,4 millones de toneladas anuales de GLP comercial, generando unos US$ 1.200 millones al año en exportaciones. El desarrollo abarca una red de captación de 100 km para dividir gases ricos de pobres, la adecuación de la planta de Tratayén (que dejará 43 MMm³/d para procesamiento y 14 MMm³/d para acondicionamiento), un poliducto de 550 km de 20 pulgadas hacia Bahía Blanca, dos trenes de fraccionamiento en Cerri y una terminal marítima dedicada.

 

Argentina, en el podio del GLP

 

La aceleración de los líquidos está directamente acoplada a la expansión del petróleo. Pedro Locreille, Director de Midstream Gas y GLP en YPF, explicó que por cada 200.000 barriles diarios de crudo extraídos se obtiene 1 millón de toneladas de GLP exportable. Con obras de evacuación de petróleo como el oleoducto VMOS, que proyecta sumar 770.000 barriles diarios, la industria agregará 7 millones de toneladas anuales (MTPA) a la oferta.

 

De este modo, el ejecutivo de YPF prevé que hacia 2031 la Argentina alcanzará una producción total de 9 millones de toneladas de GLP, lo que ubicará al país entre el quinto y el séptimo lugar del podio de exportadores mundiales. Esta oferta permitirá abastecer el consumo interno —que hoy representa la mitad de las 3 millones de toneladas producidas— y responder al déficit estructural de Sudamérica y a la demanda en grandes centros asiáticos como India, China, Japón y Corea del Sur.

 

 

SACDE: infraestructura, financiamiento y el impulso petroquímico

 

Para concretar esta visión, la construcción oportuna de infraestructura resulta un requisito indispensable. Pablo Brottier, Director Ejecutivo y Comercial de SACDE, sostuvo que en el shale no existe riesgo geológico sino un riesgo industrial, afirmando que “sin caño no hay inversión”. En este marco, SACDE ejecutará, en sociedad con Techint, la construcción del poliducto de 566 km entre Tratayén y Bahía Blanca.

 

Brottier enfatizó que el sector transita su “cuarto milagro”: la capacidad de obtener financiamiento a costo competitivo, tal como lo demostró TGS con el respaldo de sus clientes y socios. A su vez, ponderó el impacto del aprovechamiento de los líquidos para dinamizar la industria petroquímica (urea, metanol y polipropileno) en el polo de Bahía Blanca, así como la integración del procesamiento de líquidos en el proyecto Argentina LNG impulsado por YPF junto con ENI y ADNOC, algo que consideró es clave para que se concrete la iniciativa, al tiempo que recordó que las propuestas anteriores, como la de Petronas, no contaban a los líquidos del gas natural como parte de los protones a vender. 

 

Proyecciones del mercado

 

Las estimaciones del Instituto de Energía de la Universidad Austral señalan que las ventas al exterior de GLP se encaminan a superar los US$ 2.000 millones anuales hacia 2030. Con Brasil consolidado como el comprador de mayor escala en la región debido a su déficit estructural, e India posicionándose como destino estratégico en Asia, el complejo Bahía Blanca-Cerri-Puerto Galván mantendrá un rol central en la logística exportadora del país.