La Cámara de Generadores y Cadena de Valor de Energías Renovables (CEA) destacó la sanción de la ley que extiende hasta el 31 de diciembre de 2045 la vigencia del artículo 17 de la Ley 27.191. La medida otorga una prórroga de 20 años al régimen de estabilidad fiscal, lo que consideraron consolida un horizonte de previsibilidad regulatoria y certeza jurídica de largo plazo para la industria renovable en la Argentina.

 

La prórroga formó parte de la iniciativa legislativa sancionada en el Senado con 38 votos afirmativos, un paquete de medidas que incluyó también la reforma del régimen de zonas frías para los usuarios de gas natural. entre otras.

 

Desde la entidad empresarial remarcaron que esta decisión constituye una señal muy positiva para profundizar el flujo de inversiones en el sector. La certidumbre fiscal resulta un factor determinante para los proyectos de generación renovable, los cuales demandan intensivos desembolsos iniciales de capital y plazos de recuperación extendidos en el tiempo. Asimismo, resaltaron la importancia de dar continuidad a un marco regulatorio que acompañó el crecimiento de la industria durante la última década e impulsó la incorporación de potencia en diversas provincias.

 

 

Al momento de analizar el impacto acumulado del régimen, la CEA precisó que desde 2016 la industria movilizó más de US$ 11.000 millones en inversión directa para la generación eléctrica limpia en el país. Este volumen de inversión permitió incorporar más de 6.500 MW de nueva capacidad instalada, logrando que la participación de las energías renovables en la demanda eléctrica nacional pasara de niveles inferiores al 2% hasta rozar el 19% en 2025.

 

En ese marco, la cámara aclaró que la extensión de la estabilidad fiscal hasta 2045 no representa la creación de nuevos subsidios estatales, sino el mantenimiento de un esquema de reglas claras que estimula la inversión privada. Esta “previsibilidad” facilitará el acceso a financiamiento para proyectos eólicos, solares, de biomasa y pequeñas hidroeléctricas, lo que permitirá acompañar la creciente demanda de energía de los sectores industrial, minero, tecnológico y productivo nacional.