En el marco del debate sobre las necesidades del sector eléctrico, Pampa Energía puso la lupa sobre uno de los cuellos de botella más complejos de la infraestructura nacional: la capacidad del sistema de transporte eléctrico. Rubén Turienzo, director comercial de la empresa encabezada por Marcelo Mindlin, sostuvo durante su participación en una jornada de Econojorunal, que “lo inmediato está en apalancar aquellas inversiones que nos traigan potencia o energía al menor costo posible”. 

 

El ejecutivo recordó que tras una primera etapa enfocada en la ampliación de gasoductos -como la que hace TGS- que permiten reducir importaciones y reemplazarlas por combustibles de Vaca Muerta para utilizar la capacidad de la generación existente, el paso inmediato exige volcar inversiones al tendido de líneas de transmisión para abastecer a los usuarios al menor costo posible.

 

Al analizar las obras prioritarias en alta tensión, el representante del grupo de Mindlin marcó contrapuntos con las iniciativas en marcha. Detalló que el tendido entre Vivoratá y Plomer, capaz de aportar 1.200 MW al sistema con un costo de menos de 300 millones de dólares, quedó excluido del proyecto AMBA I. El ejecutivo remarcó que con USD 4500 MW/mes se paga la línea y comparó que ese monto es la mitad de lo que cuestan las baterías de almacenamiento (BESS). En consecuencia, Turienzo aseguró que que se podría usar el mismo mecanismo que se utilizó para las baterías o para AMBA I: “Hacés la línea y después determinar a quién se le cobra” aunque “al final de camino, lo paga toda la demanda”.

 

 

El ejecutivo cuestionó además la falta de previsión en el segmento de distribución apuntando que “hay muchas líneas que tendrían que haber hecho las distribuidoras eléctricas -como Edenor y Edesur- porque si no no vamos a llegar a la demanda”.

 

La licitación de las térmicas San Martín y Belgrano

 

Por otra parte, al ser consultado sobre la participación en la privatización de las acciones de Enarsa en las centrales térmicas San Martín y Belgrano, publicada esta semana, en la que Pampa tiene prioridad por ser uno de los accionistas privados, Turienzo señaló que lo están analizando pero que todavía “no hay una decisión tomada”, aunque aprovechó para explicar que esos activos van a tener que competir el mercado spot de la resolución 400/2025 lo que va a “ser complejo” porque hoy “hay más oferta que demanda que pueda pagar”.

 

En ese sentido, Turienzo detalló que sacando la demanda que pueda venir por la minería y otras actividades como datacenter, el consumo residencial e industrial no tiene perspectivas de aumentar. Además, puso en duda que las distribuidoras eléctricas puedan celebrar contratos con los generadores directamente porque los contratos de concesión ”son claros” y no prevén riesgos para el distribuidor que es más bien un operador,  por lo que no aparece el incentivo para contractualizar.