La energía nuclear podría atravesar una fuerte expansión durante las próximas décadas y más que triplicar su capacidad instalada a nivel mundial hacia 2060, de acuerdo con las nuevas proyecciones de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA).
El organismo presentó este lunes su informe anual Energy, Electricity and Nuclear Power Estimates for the Period up to 2060, en el marco de la 70ª Conferencia General de la IAEA que se desarrolla en Viena. El documento proyecta que, bajo un escenario de alto crecimiento, la capacidad nuclear mundial podría alcanzar 1.284 GW eléctricos en 2060, frente a los 377,1 GW registrados a fines de 2025.
El salto equivaldría a multiplicar por 3,4 la capacidad actual. La proyección representa además una nueva mejora respecto del informe anterior: para 2050, la IAEA ahora estima una capacidad de 1.045 GW, frente a los 992 GW que había previsto un año atrás. Es la sexta revisión consecutiva al alza de las perspectivas de expansión nuclear del organismo, que este año extendió además el horizonte de sus proyecciones desde 2050 hasta 2060.
La IAEA plantea dos escenarios posibles. En el denominado escenario de crecimiento alto, la capacidad mundial llegaría a 1.284 GW en 2060. En el escenario bajo, alcanzaría 696 GW, prácticamente el doble del nivel registrado en 2025. La diferencia entre ambos escenarios refleja la incertidumbre sobre la velocidad con la que los países podrán transformar sus anuncios y políticas de expansión nuclear en nuevos proyectos concretos.

Para el director general de la IAEA, Rafael Grossi, el crecimiento de la demanda eléctrica y las necesidades de seguridad energética están otorgando un papel cada vez mayor a la energía nuclear. Grossi señaló que para aprovechar ese potencial serán fundamentales tanto las inversiones en nueva capacidad como las extensiones de vida útil de los reactores existentes.
El crecimiento proyectado no será uniforme entre las distintas regiones. La Europa Central y Oriental y Asia Central y Oriental concentrarían la mayor parte de las nuevas incorporaciones. En el escenario de crecimiento alto, la capacidad nuclear de esa región pasaría de 114 GW en 2025 a 407 GW en 2060. La generación eléctrica nuclear de esa zona podría, a su vez, multiplicarse casi por cinco durante el mismo período. El dato confirma el cambio que se viene produciendo en el mapa mundial de la energía nuclear, con Asia como uno de los principales centros de construcción de nuevos reactores y expansión de la generación.
Uno de los principales cambios respecto de proyecciones anteriores es el peso que la IAEA asigna a los pequeños reactores modulares (SMR). En el escenario de mayor crecimiento, los SMR representarían el 28% de toda la nueva capacidad nuclear incorporada hasta 2060. En el escenario bajo, alcanzarían el 23%.
La participación proyectada es mayor que la estimada en la edición anterior del informe: entonces los SMR representaban el 24% de las nuevas incorporaciones en el escenario alto y apenas el 5% en el escenario bajo. El avance sería particularmente significativo en América del Norte, donde alrededor del 60% de la nueva capacidad nuclear podría provenir de reactores modulares pequeños. En América Latina y el Caribe, la IAEA proyecta que los SMR podrían representar aproximadamente el 40% de las nuevas incorporaciones tanto en el escenario alto como en el bajo.
La expansión futura deberá convivir con otro fenómeno: el envejecimiento del parque nuclear mundial. Actualmente, dos de cada tres reactores nucleares llevan más de 30 años en operación, mientras que el 45% supera los 40 años. En el escenario de crecimiento alto, aproximadamente un tercio de la capacidad nuclear existente en 2025 se retiraría antes de 2060. En el escenario bajo, el porcentaje llegaría a casi dos tercios.

Por eso, la estrategia de expansión no dependerá exclusivamente de construir nuevas centrales. La extensión de vida útil, las tareas de modernización y los programas de reacondicionamiento tendrán un papel central para evitar que el cierre de los reactores existentes neutralice parte del crecimiento de la nueva capacidad.
El informe también muestra una particularidad del mercado eléctrico mundial. Durante 2025, la generación nuclear aumentó 1,1%, hasta alcanzar 2.689,1 TWh. Sin embargo, la generación eléctrica mundial creció a un ritmo mayor, del 2,7%.
Como consecuencia, la participación de la nuclear en la generación eléctrica global bajó del 8,7% en 2024 al 8,4% en 2025. Esto significa que, pese a la recuperación y expansión de la actividad nuclear, el sector todavía necesita crecer a un ritmo suficientemente elevado como para mantener o incrementar su participación en una matriz eléctrica mundial que también está aumentando rápidamente.
Los datos de 2025 muestran que el proceso de renovación del parque ya está en marcha. Durante el año se retiraron siete reactores, con una capacidad conjunta de 2,8 GW. En paralelo, tres nuevos reactores, por un total de 3 GW, fueron conectados a las redes eléctricas. Además, comenzó la construcción de 12 nuevos reactores, que representan otros 14,3 GW de capacidad futura.

La IAEA destaca que también existen programas de extensión de vida y modernización en diferentes regiones, mientras algunos países están adoptando nuevas políticas destinadas a mejorar la competitividad de las centrales existentes en mercados eléctricos liberalizados.
Las nuevas proyecciones de la IAEA reflejan un cambio significativo en las perspectivas de la energía nuclear respecto de años anteriores. El organismo no plantea que el escenario de 1.284 GW sea inevitable: se trata de su proyección de alto crecimiento, basada en determinados supuestos sobre la evolución de la demanda, las políticas energéticas, las inversiones y la incorporación de nueva capacidad. Pero el hecho de que la IAEA haya elevado sus estimaciones por sexto año consecutivo muestra una tendencia sostenida de mayor expectativa sobre el papel que tendrá la generación nuclear en el sistema energético mundial.
El desafío ahora será transformar esa expectativa en capacidad efectiva: más inversiones, nuevas centrales, extensión de vida de los reactores existentes y desarrollo de tecnologías como los SMR. Si ese proceso logra acelerarse, la energía nuclear podría pasar de los actuales 377 GW a más de 1.280 GW en apenas 35 años, consolidándose nuevamente como uno de los pilares de la generación eléctrica mundial.