Los vecinos de la localidad bonaerense denuncian fuertes incrementos en las boletas y cuestionan el nuevo sistema de medición implementado por la distribuidora.
Los vecinos de la localidad bonaerense denuncian fuertes incrementos en las boletas y cuestionan el nuevo sistema de medición implementado por la distribuidora.

Por
Post Energético
Un fuerte malestar entre usuarios del servicio eléctrico se instaló en Santa Teresita, partido de La Costa, por el incremento de las facturas de electricidad que, según denuncian los vecinos, comenzó a registrarse luego de una decisión de EDEA de reemplazar los medidores.
El reclamo apunta directamente contra la distribuidora, a la que los usuarios responsabilizan por el cambio en el sistema de medición y por los elevados montos que comenzaron a aparecer en las boletas. La situación generó preocupación entre familias que aseguran haber recibido facturas con aumentos que consideran desproporcionados respecto de sus consumos habituales.
La situación fue reflejada por medios locales, que recogieron los testimonios de vecinos afectados y las críticas hacia la empresa. Los usuarios sostuvieron que comenzaron a recibir facturaciones significativamente más elevadas después de la instalación de los nuevos equipos.

La discusión gira en torno a cómo se registra el consumo y cómo ese cambio termina impactando sobre la categoría tarifaria y el monto final que deben pagar los vecinos.
Pero el problema no se limita a una factura puntual: muchos sostienen que el cambio de medidores derivó en una modificación sustancial de los importes y reclaman explicaciones a la distribuidora.
La frase que resume el malestar fue contundente: “Nos están haciendo bolsa”, en referencia al impacto que las nuevas facturas tienen sobre la economía de los hogares.
EDEA, empresa del Grupo Pagano y una de las distribuidoras que más se beneficiaría por la condonación de deudas con CAMMESA que impulsa el gobierno Nacional, se enfrenta así a un nuevo foco de cuestionamientos por parte de sus clientes, ya que los usuarios reclaman que la empresa explique con claridad qué motivó el reemplazo de los medidores, cómo se están tomando las lecturas y por qué los importes facturados registran incrementos tan marcados.
Uno de los principales reclamos apunta a la necesidad de contar con información comprensible sobre el funcionamiento de los nuevos dispositivos y sobre la metodología utilizada para determinar el consumo que finalmente aparece en las boletas.
La preocupación adquiere especial relevancia en una localidad donde una parte importante de los hogares tiene consumos estacionales, especialmente durante los meses de verano.
Por el momento, el eje de la controversia está puesto en la necesidad de que EDEA explique los cambios y revise los casos cuestionados por los usuarios, ya que el malestar por las facturas se suma a una discusión más amplia sobre el costo del servicio eléctrico y la capacidad de los hogares para afrontar las boletas.