El buque licuefactor de Southern Energy inició su traslado a Singapur para la puesta a punto final

Tras ocho años de operación en Camerún, el Hilli Episeyo se dirige al astillero Seatrium para tareas de mantenimiento y extensión de vida útil. Se espera su arribo al Golfo San Matías para mediados de 2027.

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Post Energético

El proyecto para convertir a la Argentina en un exportador global de Gas Natural Licuado (GNL) dio un paso fundamental esta semana. El Hilli Episeyo, el buque que liderará la primera etapa de exportación desde las costas de Río Negro, abandonó formalmente las costas de Kribi, en Camerún, e inició su navegación hacia Singapur. Allí, la unidad ingresará al astillero Seatrium, donde será sometida a un proceso integral de mantenimiento, modernización y reacondicionamiento técnico antes de emprender su viaje final hacia el Atlántico Sur.

 

La embarcación, propiedad de Golar LNG, llega a esta instancia tras un exitoso historial operativo en África, donde produjo más de 10 millones de toneladas de GNL y completó más de 150 operaciones de carga. Con una capacidad de producción de 2,45 millones de toneladas anuales (equivalentes a unos 11,5 millones de metros cúbicos diarios de gas), el buque operará bajo un contrato de 20 años.

 

Southern Energy es el holding encargado de ejecutar esta iniciativa, liderado por Pan American Energy (PAE) en conjunto con Golar LNG, YPF, Pampa Energía y Harbour Energy. Bajo la dirección de su CEO, Rodolfo Freyre, la compañía busca valorizar los recursos de Vaca Muerta mediante un esquema que contempla, en una segunda fase, la incorporación de un segundo buque: el MKII, recientemente rebautizado como “Esperanza”.

 

 

Este segundo buque tendrá una capacidad de 3,5 millones de toneladas anuales, permitiendo que el proyecto alcance una producción conjunta de 6 millones de toneladas de GNL por año hacia fines de 2028. Para abastecer esta demanda, PAE y sus socios proyectan una inversión de 1.200 millones de dólares destinada a la construcción del San Matías Pipeline, un gasoducto dedicado que transportará 27 millones de m³/día desde la cuenca neuquina hasta la costa rionegrina.

 

Plazos e impacto económico

El cronograma del proyecto es preciso. Según fuentes de la compañía, restan menos de un año para que se completen los hitos previos al arribo del Hilli Episeyo a Río Negro, previsto para mediados de 2027, con el inicio de las operaciones comerciales proyectado para fines de ese mismo año. En paralelo, se espera que la construcción del gasoducto dedicado —que ya cuenta con aprobación para el régimen RIGI— comience en este mes o el que viene. 

 

En términos económicos, el impacto para el país será estructural. Se estima que, una vez que ambas unidades estén operativas, el proyecto generará una facturación anual de entre 2.500 y 3.000 millones de dólares. Además, Southern Energy ya ha asegurado gran parte de su mercado inicial mediante un contrato con la alemana SEFE, comprometiendo la entrega de 2 millones de toneladas anuales (más del 80% de la capacidad del primer buque) por un período de ocho años.