Tras retomar una obra abandonada por el Gobierno, Provincias patagónicas y Camuzzi avanzan con nuevas conexiones de gas

Luego de que Enarsa paralizara la ampliación del Gasoducto Cordillerano, Chubut, Neuquén y Río Negro asumieron el financiamiento y reniciaron los trabajos. Se firmó un convenio para conectar 1.600 usuarios en Bariloche.

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Post Energético

La región patagónica vive un punto de inflexión en su infraestructura energética. Lo que comenzó como un proyecto paralizado y envuelto en la incertidumbre de la obra pública nacional, se ha transformado en una realidad tangible gracias a la alianza estratégica entre los gobiernos de Chubut, Neuquén y Río Negro, junto a la distribuidora Camuzzi. Este viernes, en un acto cargado de simbolismo federal en Bariloche, se ratificó el avance de las conexiones domiciliarias que devolverán la “dignidad” a miles de vecinos.

El camino para llegar a este presente no fue sencillo. El proyecto de ampliación del Sistema Cordillerano Patagónico se remonta a más de cinco años atrás, pero sufrió sucesivas interrupciones. Primero fue la crisis económica del tramo final del gobierno de Mauricio Macri, seguida por el parate de la pandemia. Aunque en 2022 Enarsa intentó retomar las tareas, los desacuerdos con los contratistas y problemas técnicos heredados volvieron a frenar el avance.

 

Con el cambio de gestión nacional a finales de 2023 y la decisión del gobierno de Javier Milei de paralizar toda la obra pública, el gasoducto quedó en el olvido. Ante este escenario, los gobernadores Alberto Weretilnker, Rolando Figueroa e Ignacio Torre firmaron un acuerdo con la Secretaría de Energía y Enarsa para hacerse cargo de los trabajos.

 

 

El convenio permitió instalar nuevas plantas compresoras en Alto Río Senguer y Holdich, además de un equipo adicional en Gobernador Costa, logrando finalmente la repotenciación del sistema.

 

La voz de los protagonistas

Durante la firma de un nuevo convenio en Bariloche para llevar gas a seis barrios —beneficiando a unas 1.600 personas—, los mandatarios destacaron el valor de la integración regional.

 

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, fue tajante sobre el rol del Estado nacional: “Si no hubiese sido por las tres provincias, que asumimos una obra que el Estado nacional dejó paralizada, hubiese sido imposible estar viviendo este momento”.

 

Por su parte, Rolando Figueroa, mandatario de Neuquén, subrayó la importancia de mirar hacia adentro antes que al mercado externo: “Estamos pensando en llevar gas al mundo, pero primero es importante llevar el gas a rionegrinos y neuquinos en cada uno de los rincones de nuestras provincias”.

 

 

Desde Chubut, Ignacio “Nacho” Torres calificó de “injusticia enorme” que familias en provincias productoras carecieran de gas. Remarcó que la unión permitió conectar el gasoducto San Martín con el Cordillerano, logrando “darle factibilidad a más de 12.000 familias” en toda la región.

 

Desde la distribuidora, el presidente de Camuzzi, Jaime Barba, valoró la determinación política para destrabar el proyecto. Aseguró que la respuesta de la comunidad demuestra la necesidad de la obra y destacó lo “visionarios que fueron los gobernadores en su momento al hacerse cargo del tema”.

 

Con la liberación de factibilidades ya en marcha para 25 localidades, el objetivo es avanzar intensamente con las conexiones internas durante el verano para que el próximo invierno encuentre a miles de nuevos usuarios integrados definitivamente al servicio de gas natural.