Exclusivo: generadores advierten que la reforma del mercado eléctrico pone en riesgo la operación de las centrales térmicas de respaldo

Empresas enviaron una nota al Gobierno en la que advierten que, cuando venza la Resolución SEE 21/2016, la nueva remuneración será insuficiente para cubrir los costos operativos. Sostienen que estas usinas son vitales para atender los picos de demanda y que el nuevo esquema reduciría drásticamente sus ingresos.

Por

Horacio Mizrahi

Un grupo de generadores envió una nota formal al Gobierno para alertar sobre los efectos de la reforma del mercado eléctrico en la operación de centrales térmicas de respaldo. La misiva, dirigida al subsecretario de Energía Eléctrica, Damián Sanfilippo, y a la que tuvo acceso El Post Energético, expresa la “profunda preocupación” de las compañías por la continuidad operativa de las centrales térmicas contratadas bajo la Resolución SEE 21/2016.

 

Según advierten las empresas, el nuevo esquema de normalización del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM) establece una remuneración que no alcanzaría para cubrir los costos de funcionamiento de esas unidades. La nota lleva las firmas de Pampa Energía, MSU Energy, Genneia, SCC Power, Soenergy, Sullair Argentina e Industrias Juan F. Secco. También suscribieron Albanesi, Araucaria Energy, YPF Luz, entre otras. 

 

 

 

Las centrales fueron impulsadas durante el gobierno de Cambiemos, bajo la gestión de Juan José Aranguren, con el objetivo de incorporar potencia térmica “firme” al sistema en el marco de la emergencia del sector. Como resultado de esa convocatoria, se habilitaron más de 3.100 MW —principalmente durante 2017— mediante contratos denominados en dólares y con un plazo de diez años. Esos acuerdos ya vencieron o se encuentran próximos a su vencimiento.

 

El núcleo del reclamo es que estas máquinas operan con un bajo factor de uso, ya que funcionan principalmente como respaldo del sistema cuando la demanda alcanza sus niveles máximos. Los generadores explican que, bajo la Resolución 400/2025, la remuneración por potencia se reduciría drásticamente. De acuerdo con estimaciones del sector, podría ubicarse en apenas un tercio de los valores actuales, lo que volvería inviable el mantenimiento y la disponibilidad de las unidades.

 

Según datos de CAMMESA, estas centrales perciben una remuneración promedio por potencia de US$ 21.000 USD/MW-mes. Las empresas sostienen que, debido a sus características tecnológicas —turbogeneradores y motores de combustión interna de menos de 150 MW—, requieren mantenimientos frecuentes como consecuencia de sus ciclos de arranque y parada.

 

 

Además, deben afrontar costos financieros asociados al almacenamiento de combustibles alternativos, principalmente gasoil, necesarios para garantizar su disponibilidad inmediata ante eventuales restricciones en el suministro de gas natural o situaciones de emergencia.

 

Por ese motivo, los generadores solicitaron una reunión urgente con las autoridades nacionales para revisar la remuneración correspondiente a las unidades de bajo factor de uso y avanzar en una extensión de los planes de mantenimiento. Las empresas sostienen que estas centrales, con alrededor de diez años de antigüedad y ubicadas en nodos estratégicos, constituyen la “reserva tecnológica más moderna” con la que cuenta el sistema para evitar cortes de suministro durante los picos de consumo.