Las dos principales transportistas de gas del país coinciden en que la expansión de la red troncal pasará, en gran medida, por esquemas de financiamiento privado. En el bloque de CEOs de la Argentina Oil & Gas Patagonia 2026, en Neuquén, Horacio Pizarro (TGN) y Oscar Sardi (TGS) presentaron las obras con las que buscan evacuar la producción de Vaca Muerta en un contexto de caída de las importaciones desde Bolivia y de mayor demanda local y regional.

 

Pizarro explicó que el sistema de transporte cambió de sentido con la declinación boliviana. Ese país pasó de producir unos 60 millones de metros cúbicos diarios (MMm³/d) hace una década a 25 MMm³/d hoy, y Argentina, que hace tres años importaba en promedio 10 MMm³/d, hoy importa 1. “Cada año va a importar menos”, dijo, hasta el punto en que será necesario exportar gas de Vaca Muerta a Bolivia.

 

En ese marco, TGN avanza con el Gasoducto Manuel Belgrano, que unirá Tratayén (Neuquén) con La Carlota, en el sur de Córdoba. Según detalló, será una traza de unos 750 kilómetros, con tramos probablemente de 36 y 30 pulgadas, que cruzará cinco provincias y contará con una planta compresora en cabecera. Tendrá una capacidad inicial de 13 MMm³/d y, “si todo va bien”, estará listo para abril de 2029.

 

El ducto irá por fuera de la Ley del Gas, en paralelo al sistema regulado hasta Cochicó (La Pampa), y desde allí traza una diagonal de unos 480 kilómetros hasta La Carlota. TGN ya solicitó la autorización de transporte a la Secretaría de Energía. Al pasar por zonas que ya cuentan con gas de distribuidora, el CEO aclaró que la obra no tiene entregas intermedias: “No vamos a entregar ni un metro de gas desde Tratayén hasta La Carlota”.

 

 

Desde La Carlota, un hub del sistema, el gas podrá derivarse a San Jerónimo, al Gran Buenos Aires, al Litoral, al Norte y a Cuyo. Pizarro señaló que el Litoral es uno de los mercados que más busca captar: allí hay centrales eléctricas que podrían consumir hasta 32 MMm³/d, pero casi ninguna tiene transporte firme durante todo el año. Su lógica es que más gas en generación desplaza líquidos y GNL y, en sus palabras, “va a bajar la ventana de la marginalidad, por lo tanto va a bajar el costo de la electricidad”.

 

Para dar la decisión final de inversión, TGN pide a los cargadores contratos de 12 años y el prepago del 40% de un contrato de 10 años. El ejecutivo admitió que ese esquema era impensado poco tiempo atrás: “Esto hace seis meses no nos lo hubiéramos imaginado”. Lo cambió la licitación de TGS para el Perito Moreno, que exigía prepago total y recibió ofertas por 30 MMm³/d frente a los 4,8 MMm³/d ofrecidos. “Hay mercado en Argentina, hay gente dispuesta a prepagar capacidad de transporte”, dijo.

 

En paralelo, la compañía prepara la reversión del Gasoducto Norte, que seguirá en el sistema regulado. Hoy permite transportar 15 MMm³/d hacia el norte y la meta es llevarla a 29 MMm³/d. Para ello habrá un Open Season aprobado por el ente regulador, donde los cargadores que oferten capacidad pagan la inversión. TGN buscará sincronizar ambos procesos para recibir ofertas el mismo día.

 

Pizarro agregó que, si a fin de año se confirma el Belgrano, se activaría de inmediato el GALA (Gasoducto Argentino del Litio), de unos 200 kilómetros, que abastecería a los proyectos mineros de la Puna. También apuntó a las exportaciones: cinco de los seis gasoductos de exportación del país salen del sistema de TGN, y el Norandino y el Atacama están casi sin uso porque hoy no llega gas firme hasta Salta.

 

 

Sobre el GNL, estimó que con la obra de TGS los 24 barcos importados en este invierno y en el anterior bajarían a unos 12, y que seguirá haciendo falta alguno para los picos de frío polar.

TGS: Perito Moreno el 1 de mayo y planta de líquidos con RIGI

 

A su turno, Sardi destacó que la ampliación del Gasoducto Perito Moreno se hace bajo el esquema de iniciativa privada de la Ley de Hidrocarburos, con tarifa acordada entre las partes en dólares. El proyecto fue declarado de interés público y adjudicado en una licitación nacional en la que TGS se presentó sola. La obra demanda unos 18 meses y debe estar operativa el 1 de mayo. “Te invito al asado que vamos a hacer ese día”, bromeó.

 

TGS vendió el 100% de la capacidad, con prepagos que financian parte de la obra. Son 14 MMm³/d puestos en Saliqueló: 12 MMm³/d siguen hacia el GBA y, por Mercedes-Cardales, hacia el Litoral y el Norte, y 2 MMm³/d quedan en Bahía Blanca mediante un swap entre el Neuba II y el Perito Moreno. La iniciativa prevé obra adicional de hasta 6 MMm³/d, de los cuales ya tiene casi cerrados 4,5 MMm³/d con destino a Bahía Blanca, para las plantas de urea. Una de ellas ya está en ejecución y la otra es la de Profértil, que según Sardi “seguramente próximamente va a dar la gran noticia” de su segunda planta.

 

Planta de líquidos: US$ 3.000 millones y RIGI

 

El segundo proyecto es la separación de líquidos, que Sardi definió como “el gran sueño que traemos de hace muchos años” y que ya está en ejecución. Con el RIGI asignado esta semana, la empresa avanza ahora con el financiamiento. “Estamos jugando, ahora sí, contra reloj”, sostuvo, y explicó que, si la planta no se ejecuta a tiempo, se restringe la producción de petróleo y de gas húmedo, porque los gasoductos ya no admiten gas de tan alto poder calorífico.

 

 

El complejo procesará 43 MMm³/d de gas rico, de 9.300 kcal, en cinco segmentos:

-Un gasoducto paralelo al existente para transportar el gas seco por separado.

-La conversión de la planta de acondicionamiento en una de procesamiento, con módulos adicionales.

-Un poliducto de 570 kilómetros hasta Bahía Blanca para los líquidos (propano, butano y gasolina).

-Una planta de fraccionamiento en Bahía Blanca.

-Almacenamiento y puerto.

 

La inversión supera los US$ 3.000 millones. Según la compañía, generará exportaciones por más de US$ 1.200 millones y empleo para más de 4.000 personas de forma directa y 15.000 de forma indirecta, en cuatro provincias. Sardi consideró que el objetivo de fondo es “reemplazar importaciones por gas local”. Y agregó que, con reservas para más de 100 años, “hay que generar demanda”, tanto local como regional.