Formosa se ubica en el extremo más favorable del mapa tarifario eléctrico argentino para los hogares que reciben subsidios, mientras que Neuquén registra la factura más elevada entre los usuarios residenciales sin asistencia estatal. Así surge del Reporte de Tarifas y Subsidios de septiembre de 2026, elaborado por el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el CONICET.
El informe compara las facturas finales de electricidad en distintas jurisdicciones para un consumo de referencia de 265 kWh mensuales, con impuestos incluidos y sin descuentos adicionales. Para ese nivel de consumo, un hogar subsidiado de Formosa paga aproximadamente $30.074, frente a un promedio nacional de $62.815. La factura formoseña se encuentra así cerca de un 52% por debajo de la media del país.
La comparación también resulta favorable para Formosa entre los hogares que no reciben subsidios. En ese segmento, la factura provincial de referencia se ubica en $61.602, por debajo del promedio nacional de $94.307. Aunque el monto es superior al que pagan los usuarios subsidiados, continúa entre los valores más bajos del país.
La situación es diferente en Neuquén, donde la factura eléctrica residencial para un consumo equivalente alcanza los $160.311 para los usuarios sin subsidios, de acuerdo con los valores difundidos a partir del relevamiento. El importe supera ampliamente la media nacional y coloca a la provincia en el extremo más caro de la comparación.

El reporte del IIEP señala que, entre los usuarios que pagan la tarifa sin subsidios, existe una brecha de 109 puntos porcentuales entre Neuquén, cuya factura se encuentra un 70% por encima del promedio nacional, y el área de Edenor en el AMBA, que registra valores un 38% inferiores a la media.
La diferencia entre provincias no responde al precio mayorista de la energía. El instituto explica que en la factura final inciden los costos de distribución, las características de las redes, la frecuencia de actualización de los cuadros tarifarios, las estructuras de cada sistema y la carga impositiva.
Los datos se conocen en un escenario en el que los servicios públicos ganan peso en el presupuesto de los hogares. A partir del reporte de tarifas y subsidios de la UBA-CONICET, se desprende que la canasta de electricidad, gas, agua y transporte para un hogar sin subsidios del AMBA acumuló un aumento del 46,3% entre diciembre de 2025 y septiembre de 2026, frente a una inflación general del 23,6% en el mismo período.

En ese marco, la comparación de la UBA-CONICET permite observar que el costo de la electricidad presenta diferencias importantes según la jurisdicción y el segmento de usuarios. Para Formosa, el resultado es especialmente favorable: registra la factura más baja para los hogares subsidiados y mantiene un valor inferior al promedio nacional incluso para quienes pagan sin ese beneficio.
El relevamiento corresponde a septiembre de 2026 y representa una comparación de las tarifas vigentes para un consumo de referencia. No implica que todos los usuarios de una provincia paguen el mismo monto, ya que las facturas efectivas dependen del consumo, la categoría residencial y las condiciones particulares de cada cuadro tarifario.