Marcos Bulgheroni, máximo ejecutivo de Pan American Energy (PAE), aseguró que la Argentina será en una década uno de los diez mayores productores de gas del mundo. Lo hizo durante su exposición en la AOG Patagonia 2026, donde también adelantó cómo la compañía busca darle una nueva vida a Cerro Dragón, su yacimiento histórico en el Golfo San Jorge.
Al ser consultado sobre el rumbo del gas argentino, Bulgheroni fue contundente, aunque eligió con cuidado sus palabras: “Es una convicción que Argentina va a estar entre los 10 productores de gas más grandes del mundo en los próximos 10 años”, dijo y ubicó al país junto a productores como Argelia, Noruega y Arabia Saudita.
Para el ejecutivo, ese escenario cambia la lógica del sector. “Lo que vos tenés ahí es la gestión de la abundancia y no la gestión de la escasez”, sostuvo, y agregó que tanto gas obliga a pensar en extender la cadena de valor hacia industrias intensivas en energía, como los fertilizantes y los data centers.
Sobre el GNL, el ejecutivo recordó que el proyecto de exportación con buques flotantes, que lidera PAE, nació de la idea de que debía ser un esfuerzo nacional, con YPF y la mayor cantidad posible de productores. Hoy el consorcio reúne también a Harbour, Golar y Pampa. Según detalló, el buque Hilli Episeyo llegará en junio de 2027 y la producción comenzaría hacia fines de septiembre u octubre de ese año.

Bulgheroni defendió además la continuidad de Cerro Dragón, un yacimiento maduro de unos 3.500 km² en Chubut, “nuestra casa, donde nacimos”. Aseguró que la meta es cambiar la dinámica de su declinación y describió tres ejes para lograrlo.
El primero es la tecnología. Con más de 6.000 activos para monitorear, el esquema tradicional de patrullas “ya no lo podemos pagar”, afirmó el CEO y explicó que hoy una flota de drones que sobrevuela el yacimiento y toma fotos normales y térmicas. “Hoy estamos volando casi 20 drones. La idea es duplicar el número”, detalló. Las imágenes se procesan con agentes de inteligencia artificial y algoritmos que analizan todos los días si hay fallas, pérdidas u oportunidades de mejora, y que derivan cuadrillas para cada problema específico. Todo se coordina desde un centro remoto en Comodoro Rivadavia, donde los antiguos “recorredores” hoy están certificados como pilotos de dron.
El segundo eje que mencionó Bulgheroni es la recuperación terciaria, ya que señaló que Cerro Dragón es un yacimiento de recuperación secundaria, y el agua que barre el petróleo llega a un punto en que ya no rinde. Por eso PAE impulsa un proyecto de US$1.200 millones, con 22 plantas de polímeros, unos 100 pozos nuevos y 600 intervenciones. El objetivo es cambiar la viscosidad del líquido que barre el yacimiento para incrementar la producción. Ya hay pilotos funcionando con aumentos de producción, y la meta del proyecto es capturar al menos 50 millones de barriles de petróleo y alrededor de 30 BCF de gas.

El tercer eje, y para Bulgheroni el “más interesante de cara al futuro”, es el desarrollo no convencional en el Golfo. El primer pozo, perforado hace unos tres años, confirmó que el shale de la formación D-129 es compatible con un desarrollo no convencional en presión, temperatura, contenido orgánico y espesor. Luego vino un pozo horizontal con 20 fracturas. “Hoy estamos produciendo shale gas del Golfo San Jorge. No se sabe, no se anuncia, no se dice, pero es la realidad”, reveló, y precisó que lo vienen haciendo desde hace más de 18 o 20 meses.
La productividad, admitió, todavía no es la esperada: “Estamos en la Vaca Muerta del 2007, 2008, 2009”. Por eso la compañía diseñó una estrategia de fractura distinta, “adecuada a la roca, que es diferente a la de Vaca Muerta”. El tercer pozo ya tiene la sección vertical perforada y se prepara una rama lateral de 2.500 metros. “Estoy convencido de que se va a desarrollar una nueva cuenca no convencional en el Golfo San Jorge. No va a ser Vaca Muerta igual“, concluyó.