Buenos Aires adjudicó la instalación de baterías para reforzar nodos críticos del sistema eléctrico

Con una inversión de $31.200 millones, la provincia busca optimizar la infraestructura actual, integrar renovables y desplazar el uso de equipos móviles a gasoil. Los sistemas operarán en cuatro localidades estratégicas a partir de enero de 2027.

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Post Energético

El Gobierno de la provincia de Buenos Aires, a través de la empresa estatal Buenos Aires Energía S.A. (BAESA), oficializó la adjudicación para la incorporación de nueva capacidad de almacenamiento de energía en baterías. Esta medida se da en el marco del “Programa de Unidades de Almacenamiento de Energía en Baterías”, creado recientemente mediante la Resolución N° 437-MIYSPGP-2026 para mitigar déficits en el transporte eléctrico y mejorar la estabilidad del sistema provincial.

 

El proyecto, impulsado desde la gestión que conduce Axel Kicillof, contempla una inversión estimada de $31.200 millones para la instalación de Sistemas de Almacenamiento de Energía en Baterías (BESS, por sus siglas en inglés). En total, se sumará una potencia de 25 MW y una capacidad de almacenamiento de 125 MWh, que estarán distribuidos en cuatro nodos críticos identificados por la Dirección Provincial de Energía (DPE) en las localidades de Mar del Tuyú, Carmen de Areco, Arrecifes y Capitán Sarmiento.

 

La implementación de estos bancos de baterías de alta capacidad permitirá acumular energía en períodos de baja demanda para liberarla durante los picos de consumo. Según los lineamientos del programa, esta tecnología no solo evita la saturación de las redes por exceso de carga, sino que también otorga mayor flexibilidad operativa y facilita la integración de fuentes renovables.

 

 

Uno de los objetivos centrales de esta iniciativa es el reemplazo gradual de los equipos de generación móvil de baja potencia que funcionan con gasoil. Al sustituir estos equipos térmicos de respaldo por almacenamiento eléctrico, la Provincia busca reducir tanto el impacto ambiental como los costos operativos asociados al uso de combustibles líquidos.

 

El cronograma oficial prevé que las obras de instalación comiencen durante el segundo semestre de 2026. El objetivo es que los sistemas entren en operación en enero de 2027, una fecha clave planificada para dar respuesta a la alta demanda energética que suele registrarse durante la temporada estival debido a las temperaturas extremas.

 

Respecto al financiamiento, los recursos provendrán del Adicional de Costo de Generación Distribuida (ACGD), los cuales se gestionan a través de una subcuenta específica del FITBA. Con esta estructura, BAESA —que ya opera centrales térmicas en el territorio— asumirá la responsabilidad de la instalación y el despacho de estos nuevos activos tecnológicos, consolidando el avance de la provincia hacia una matriz energética más eficiente.