La Secretaría de Energía volvió a subir los precios de los biocombustibles que se mezclan por el corte obligatorio con los combustibles de origen fósil, entre 0,5 y 1%.  Mediante la resolución 220/2026, con la firma de María Tettamanti, se estableció un incremento del 0,5% de la tonelada de biodiésel, que pasó de  $2.001.063 a $ 2.012.598. La mezcla que deben realizar las refinerías es del 7,5% del combustible producido.

 

En el caso de las naftas, la resolución 219/2026 aumentó 1% el precio del bioetanol, tanto el elaborado a base de caña de azúcar como el de maíz, que pasan a costar por litro $1.071,50 y $982,76  respectivamente. 

 

La semana pasada, en declaraciones periodísticas, el presidente de YPF, Horacio Marín, descartó una baja inmediata en el precio de los combustibles al señalar que el mercado interno aún no alcanza el valor de equilibrio. El ejecutivo volvió a defender el llamado mecanismo de “buffer” utilizado para mitigar subas internacionales. 

 

 

En tanto, avanza en el Senado el debate por la nueva Ley de biocombustibles, a partir de un proyecto del Gobierno que busca elevar los cortes obligatorios en surtidores y liberalizar el mercado mediante un esquema de libre competencia y paridad de importación La iniciativa genera un fuerte rechazo de las pymes regionales nucleadas en CEPREB, las cuales advierten que la desregulación total amenaza unos 10.000 empleos al obligarlas a competir de manera directa y asimétrica contra las grandes aceiteras multinacionales del polo exportador.

 

Por su parte, las cámaras que agrupan a la industria del aceite y el biodiésel de soja, CIARA-CEC y CARBIO, volvieron a expresar su apoyo al proyecto de Ley de Biocombustibles que impulsan la senadora Patricia Bullrich y el bloque libertario en el Senado. A través de un comunicado, las entidades pidieron a los legisladores de las provincias que trabajen para alcanzar un dictamen la próxima semana y así habilitar el tratamiento de la iniciativa rumbo a la media sanción.