El Gobierno nacional comenzó a liberar los recursos financieros para las represas de Santa Cruz. El consorcio a cargo del proyecto recibió un primer desembolso de $45.000 millones, una cifra que equivale a aproximadamente USD 30 millones de los USD 150 millones totales que la administración central mantenía inmovilizados desde principios de año.

 

El gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, confirmó la acreditación del pago luego de intensas gestiones conjuntas entre la provincia, las autoridades nacionales y la firma asiática China Gezhouba Group. 

 

Cómo reveló este medio, los fondos en cuestión habían sido girados a fines de diciembre por el consorcio de bancos financistas —integrado por el China Development Bank, el ICBC y el Bank of China— como un paso previo a la renegociación contractual que buscaba retomar el proyecto. Sin embargo, el Ministerio de Economía retuvo las divisas en las arcas del Tesoro Nacional durante meses. Esta parálisis financiera fue fuertemente cuestionada por diversos sectores, que señalaron que el Palacio de Hacienda utilizaba estos recursos para fortalecer el superávit fiscal, manteniéndolos inmovilizados en el banco.

 

 

La reactivación de los flujos de dinero llega tras la firma de una adenda contractual en marzo pasado entre el Ministerio de Economía, Enarsa y la UTE conformada por Gezhouba, Eling Energía e Hidrocuyo. Dicho acuerdo contempla una compensación de USD 259,5 millones a favor de las contratistas para cancelar reclamos pendientes por la suspensión de tareas durante la pandemia y problemas geológicos detectados en la represa Néstor Kirchner (Cóndor Cliff).

 

Con las obras completamente paralizadas desde finales de 2023, el ingreso de este primer desembolso de unos USD 30 millones marca el inicio de un retorno gradual a la actividad. De acuerdo con el esquema proyectado por la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación, la prioridad absoluta de los trabajos se centrará en la central Jorge Cepernic (La Barrancosa). Esta obra presenta un avance del 46% y cuenta con una potencia proyectada de 360 MW. Por su parte, el proyecto Cóndor Cliff, cuyo nivel de avance actual es del 20%, quedará supeditado a etapas posteriores del plan de reactivación.

 

Para la provincia, el impacto económico y social es inmediato. Actualmente, alrededor de 150 trabajadores ya han vuelto a desplegar tareas operativas mínimas, y se espera que las recontrataciones continúen de manera paulatina para recuperar los planteles que se habían dispersado durante la suspensión de las obras. 

 

Al respecto, el gobernador Vidal celebró el destrabe de los fondos en sus redes oficiales: “Nosotros gestionamos para que las cosas sucedan. Es un paso importante para volver a poner en movimiento una obra fundamental para Santa Cruz, recuperar puestos de trabajo y generar actividad económica”.