El acceso a la energía se consolida como uno de los pilares indispensables para el desarrollo económico y social de una comunidad. Bajo esta premisa, el presidente del Directorio de Recursos y Energía Formosa S.A. (REFSA), Fernando De Vido, planteó la necesidad de estructurar las políticas del sector desde una perspectiva integral que combine la planificación, la regulación y la equidad en el territorio. Durante su participación en el conversatorio “Energía, clima y gestión del territorio: perspectivas desde la Ingeniería”, el funcionario remarcó que las decisiones que se toman hoy en materia energética marcarán de forma directa el futuro de las comunidades.
De Vido advirtió de manera crítica que la idea de delegar en el mercado la resolución de las necesidades de servicios esenciales, como la energía, tiende a profundizar las desigualdades, especialmente en los sectores con menores recursos económicos. En contraposición, sostuvo que aquellos países que han logrado progresar en sus procesos de desarrollo contaron históricamente con un Estado activo con capacidad para planificar, regular y ejecutar obras estratégicas. Para el titular de REFSA, el debate energético no puede limitarse únicamente al tendido eléctrico, sino que debe incorporar de manera coordinada el abastecimiento de gas y los combustibles líquidos.
La equidad territorial en la práctica
Uno de los conceptos centrales expuestos por el ingeniero fue el de la equidad territorial, entendida como el desarrollo de infraestructura de energía que sirva de plataforma indispensable para que otras políticas públicas —como la salud, la educación, la provisión de agua potable y los servicios de saneamiento— funcionen de manera óptima en cada rincón de la provincia.
Como ejemplos concretos de una gestión planificada bajo criterios de equidad, De Vido destacó dos políticas provinciales clave. Por un lado, la implementación de esquemas que aseguran el acceso al gas licuado envasado a un precio uniforme en todo el territorio de Formosa, sin importar las distancias físicas respecto de la capital.

La otra política es el esquema tarifario eléctrico provincial diseñado para que tanto los usuarios de la capital como los de localidades y parajes sumamente alejados accedan al servicio bajo las mismas condiciones de equidad territorial.
El costo social del aumento tarifario y la quita de subsidios
Por otra parte, la exposición dejó una fuerte advertencia sobre el impacto económico que las variaciones en los costos de generación, transporte y distribución de la energía tienen sobre la sociedad en su conjunto. De Vido señaló que las fuertes subas en la potencia y el transporte merman la competitividad de las industrias, ponen en riesgo los puestos de trabajo en el comercio y deterioran la calidad de vida de las familias.
Esta situación se ve gravemente acentuada por los cambios registrados en materia de subsidios energéticos. El presidente de REFSA explicó que en zonas con climas extremos como Formosa, donde las temperaturas superan frecuentemente los 25 y 30 grados durante gran parte del año, los límites de consumo subsidiado establecidos actualmente son insuficientes para cubrir las necesidades domésticas básicas de refrigeración. Además, alertó que la reducción de estos beneficios alcanza directamente a instituciones públicas, obligando a escuelas y centros sanitarios a afrontar costos elevados para sostener sus servicios esenciales.
Los desafíos pendientes: el gas y la infraestructura paralizada
Finalmente, De Vido puso de relieve las dificultades que atraviesa la provincia en materia de abastecimiento de gas, un recurso que resulta estratégico para el despegue industrial y la generación de energía eléctrica. Aunque la obra física del gasoducto destinado a Formosa ya se encuentra totalmente concluida, la provincia aún padece restricciones en la disponibilidad de gas.
En este sentido, recordó que durante los años 2022 y 2023 la provincia gestionó la construcción de dos centrales térmicas en las localidades de Formosa e Ibarreta. Sin embargo, estos proyectos estratégicos que apuntaban a ampliar la generación local y diversificar la oferta eléctrica terminaron siendo cancelados, y actualmente no se ha logrado avanzar en la obtención de los cupos de gas necesarios para poner en marcha este tipo de emprendimientos.