El Gobierno busca modificar el esquema de subsidios a la energía eléctrica para las provincias del norte como moneda de cambio para lograr el apoyo legislativo que necesita para sancionar la reforma de zonas frías para el gas natural y el polémico perdón de las deudas que las distribuidoras eléctricas tienen con CAMMESA. El jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, encabezaron ayer una reunión con algunos gobernadores para consensuar una medida que amplíe el acceso a energía a precio subsidiado.
Entre los mandatarios que asistieron a la cita en el quinto piso del Palacio de Hacienda estuvieron el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil; de Salta, Gustavo Sáenz; de Chaco, Leandro Zdero; de Corrientes, Juan Pablo Valdés; y de Jujuy, Carlos Sadir. Por su parte, La Rioja envió funcionarios del área de energía. En la mesa participaron, además, el secretario Coordinador de Energía y Minería, Daniel González, y la secretaria de Energía, María Tettamanti.
Las partes habrían acordado que, para las zonas bioclimáticas “muy cálidas”, el bloque de energía subsidiada se amplíe de 150 a 550 kWh durante noviembre, marzo y abril. Se trata del volumen que ya tienen de diciembre a febrero, pero las provincias pedían su prórroga debido a que, según los registros, las altas temperaturas persisten en la región durante el primer mes del otoño.
En tanto, para las zonas “cálidas”, ese volumen pasaría a 300 kWh. Se consideran como muy cálidas a gran parte de Formosa, Chaco, Corrientes, Jujuy, Salta y Misiones. Mientras que las cálidas abarcan partes de Entre Ríos, Santiago del Estero, Tucumán y Catamarca. El universo alcanza a 2,3 millones de hogares.

Durante una exposición en un evento de La Nación, González aseguró hoy que el cambio se implementará a través de una resolución y no de una ley, como se había planteado inicialmente, lo que genera menos seguridad jurídica, ya que podría ser modificado a sola firma de un funcionario: “Ayer tuvimos una reunión para adaptar, a través de una resolución nuestra, los bloques de consumo de las zonas cálidas —fundamentalmente del Norte, cálidas y muy cálidas— a esta realidad, que es distinta a la del centro o el sur del país”.
El secretario remarcó que “si vos estás en alguna de estas provincias del Norte y tenés más de tres canastas básicas de ingreso, no tenés subsidio, no importa si hace frío o hace calor. Ahora, si tenés subsidio, tenés un bloque subsidiado más alto que en el centro del país. Es razonable que así sea”, y agregó: “Lo que estamos haciendo es que los subsidios se focalicen y tengan más lógica. No hay plata para subsidios para todo el mundo”.
El impacto de la medida y lo que obtiene el Gobierno a cambio
El beneficio será sólo para los usuarios que actualmente reciben subsidios, es decir, quienes tengan ingresos familiares mensuales menores a 3,5 canastas básicas totales, lo que julio representa $5,5 millones.
De acuerdo con cálculos de El Post Energético, la ampliación del bloque de energía subsidiada durante esos tres meses —a 300 y 550 kWh, respectivamente—, tomando el costo actual de la energía y con un descuento del 50% para los usuarios del Programa de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), tendría un costo anual de unos 75 millones de dólares. Si se toma como referencia que para este año consultores del sector estiman que los subsidios a la energía eléctrica estarán en torno a los USD 3.000 millones, la ampliación propuesta no llegaría al 3% del total.

El dato es, de por sí, relevante: a cambio, el Gobierno podría obtener los votos que le faltan para aprobar en el Senado la reforma de zonas frías, que implica limitar las ampliaciones sancionadas en 2021 y modificar la base de cálculo para las zonas “originales” del descuento: la Patagonia, la Puna y la localidad mendocina de Malargüe, como se explicó en esta nota.
El propio González consideró hoy que la ley actual es “una aberración” porque “hay zonas que de frías tienen muy poco y reciben un subsidio que lo paga el resto de los usuarios”.
De los 3,26 millones de usuarios que hoy perciben algún grado de beneficio por zona fría, una gran parte quedaría sin descuento si prospera la iniciativa, mientras que el resto mantendría un beneficio acotado a volúmenes de consumo base definidos mensualmente. El número final dependerá de cuántos hogares de la “zona ampliada” cumplan con los requisitos.
El otro capítulo de la ley que le interesa al Poder Ejecutivo es el perdón de las millonarias deudas que las distribuidoras eléctricas, principalmente Edenor, Edesur y el Grupo DESA, acumulan con CAMMESA por la energía impaga. La condonación que se busca sancionar se basa en que, por los sucesivos congelamientos tarifarios, las compañías debieron destinar esos fondos a su operación, generando “activos regulatorios”.