Las esquirlas de los controvertidos movimientos vinculados con el exjefe de Gabinete Manuel Adorni y su esposa, Betina Angelleti, podrían llegar a Enarsa, la empresa que el Gobierno decretó su privatización y cierre en abril de 2025.
Uno de los tres clientes privados de +Be, la firma de coaching ontológico de Angeletti, es Datco, que se ubica entre los principales proveedores informáticos de la empresa estatal. Los datos surgen de registros oficiales, a los que accedió El Post Energético.
Según su página web, la compañía ofrece servicios de conectividad por fibra óptica, infraestructura informática, consultoría en tecnologías de la información, ciberseguridad, inteligencia artificial y soluciones de gestión de datos para empresas y organizaciones. Su cara visible es el empresario e industrial Horacio Martínez.
Datco prestó servicios para Enarsa por $38 millones en 2024. En 2025, en cambio, no se registraron pagos a la compañía pero en 2026 -que todavía no concluyó- los desembolsos superaron los $406 millones, es decir que el monto se multiplicó más de diez veces en dos años y Datco se convirtió en el segundo proveedor del rubro. El exponencial crecimiento causó sorpresa en los pasillos de la compañía que fundó el kirchnerismo en 2004, donde no encontrarían una tarea que justifique tal incremento.

En abril del año pasado, el Gobierno decretó el desguace y cierre de Enarsa. Un año y medio después, la compañía ya se desprendió sus acciones en Transener, dejó de estar a cargo de la ejecución de obras públicas, como hizo en el pasado con el ex gasoducto Kirchner -rebautizado Perito Moreno- y tiene en carpeta una serie de privatizaciones, como las centrales térmicas Manuel Belgrano y San Martín, además de algunos ductos.
Enarsa también quiso desprenderse de la gestión de las importaciones de gas natural licuado, tarea que tuvo que mantener porque la licitación para buscar un operador privado quedó desierta.
El presidente de Enarsa es Tristán Socas, quien responde al asesor presidencial Santiago Caputo. Llegó a la empresa estatal hace dos años, tras la salida de Juan Carlos Doncel Jones.
La investigación judicial que lleva adelante el juez Ariel Lijo busca determinar si existieron incompatibilidades, dado que algunos clientes de la consultora de Angelleti también tenían contratos con el Estado —entre ellos, ARCA y el Banco Nación— cuando su esposo ocupaba cargos jerárquicos en la administración pública.
El ex jefe de Gabinete de la Nación tiene tiempo hasta este miércoles para presentar la justificación patrimonial que le cursó el fiscal que lo investiga por enriquecimiento ilícito, Gerardo Pollicita, tras la prorroga que se le concedió.