Tras el portazo de Lamboglia, suspenden por 90 días el aumento de sueldos en el ENRGE

Luego de la renuncia del presidente del ente del gas y la electricidad, los directores acordaron poner en pausa el reclamo de unificación salarial mientras se termina de diseñar la nueva estructura de personal.

Por

Post Energético

El Ente Regulador del Gas y la Electricidad (ENRGE) busca recobrar la calma tras el fuerte cimbronazo producido por la intempestiva renuncia de su presidente, Néstor Lamboglia, por diferencias con el resto del directorio. La decisión fue informada y formalizada luego de una tensa reunión con la secretaria de Energía, María Tettamanti, y otros funcionarios de la cartera.

Ayer por la tarde, el vicepresidente del ente, Vicente Serra, y los vocales del directorio, Griselda Lambertirni, Marcelo Nachón y Sergio Falzone, mantuvieron una larga reunión con todas las áreas del ENRGE. Según pudo saber El Post Energético, la definición más importante fue postergar por 90 días la suba salarial para la planta del ex Enre, que tiene una brecha histórica con la del Enargas.

Además, las autoridades que quedaron al frente del ente se tomarán ese tiempo para evaluar la estructura y la dotación de personal. Aún no está claro si recurrirán a una consultora externa —aprovechando financiamiento de organismos internacionales— o si se hará con recursos propios.

La crisis se disparó luego de que El Post Energético revelara un documento interno que proponía la creación de un concepto “puente” en los recibos de haberes de Enre y Enargas, que implicaba una suba del 30% para el personal del ex regulador eléctrico. Lamboglia intentó tratarlo en la reunión de directorio del jueves 28 de mayo, pero no obtuvo consenso.

“El organismo estaba virtualmente paralizado desde la asunción del nuevo directorio y ahora va a estar mucho más, al menos hasta que no se resuelvan las internas”, indicó una fuente al tanto de los vaivenes de la unificación. La lectura interna es que Lamboglia, que venía como interventor del Enre, apuró la recomposición salarial del personal de ese organismo para equilibrar fuerzas frente a Nachón, hombre fuerte de Enargas; sin embargo, quiso imponer la decisión al resto del directorio, y en un organismo colegiado eso es imperdonable, dijeron.

Otro motivo de conflicto fue que la Secretaría de Energía no avaló que la primera medida fuera un aumento de sueldos en un Gobierno que se jacta de reducir estructuras estatales e incluso celebró despidos de empleados públicos.

Desde la cartera que conduce Tettamanti buscaron quitar dramatismo, atribuyeron la salida de Lamboglia a “motivos personales” y anunciaron un nuevo concurso para cubrir el cargo de presidente. No obstante, esto no ocurriría en el corto plazo, ya que el ente puede funcionar —tener quórum— con tres directores, por lo que no se prevé una nueva convocatoria inmediata, más aún tras los cuestionamientos al proceso que eligió a la actual conducción, compuesta por dirigentes cercanos al Gobierno libertario.

En tanto, la salida de Lamboglia debilita la pata eléctrica del ente, ya que era el único en el directorio que mantenía diálogo con actores del sector. “Un caballero, siempre nos atendía muy bien”, destacan desde una provincia fuertemente opositora a Milei.