El ascendente holding energético que se mostró de lleno en la Embajada de Estados Unidos y va por nuevos negocios

En la celebración del 4 de julio coincidieron figuras clave de Edison Energía, la empresa con la que los Neuss pasaron en un año de tener una pequeña distribuidora eléctrica a convertirse en un actor relevante del sector, en el que continúan en expansión.

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Horacio Mizrahi

El tradicional brindis en la Embajada de Estados Unidos por el aniversario de su independencia —que suele congregar a un variopinto grupo de personalidades influyentes de la política, los negocios y la cultura— tuvo este año un componente adicional, Además de que se conmemoraron 250 años del nacimiento del país norteamericano, y la participación por primera vez un presidente argentino en ejercicio, se pudo ver de lleno a la cúpula de Edison Energía.

 

Este ascendente grupo logró en poco tiempo posicionarse como un actor clave del sector energético, bajo el liderazgo de los hermanos Juan y Patricio Neuss, de nunca desmentida cercanía con el asesor presidencial Santiago Caputo, quien también se dejó fotografiar en el ingreso al ágape con el embajador Lamelas. 

 

De este holding energético forman parte figuras relevantes del mundo político y empresarial de los últimos años, como el exbanquero Guillermo Stanley y su yerno, Federico Salvai —que fue ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires en la gestión de María Eugenia Vidal— y esposo de su hija Carolina, también funcionaria de Mauricio Macri como titular de la cartera de Desarrollo Social. Tanto Salvai como su mujer estuvieron en la gala del Palacio Bosch.

 

Los hermanos Neuss mantuvieron un perfil bajo —existen pocas fotos de ellos incluso en Internet—, pero sí se mostró su primo Georgie, cuyo nombre verdadero es Jorge Justo, el mismo que el padre de Juan y Patricio, quien años atrás asesinó a su esposa y luego se suicidó. Si bien Georgie forma parte del mismo conglomerado, se enfoca en los negocios financieros.

 

Otro que se dejó ver en el evento fue Jorge Brito, presidente de Genneia, empresa que se asoció con Edison y se quedó con las acciones de Enarsa en Transener, alrededor de un cuarto del total, la misma participación que mantiene desde hace años Marcelo Mindlin, a través de Pampa Energía.

 

 

La expansión de los Neuss en el sector energético ha sido meteórica. En poco más de un año pasaron de operar una pequeña distribuidora eléctrica en Río Negro a controlar las empresas EJESA (Jujuy) y EDET (Tucumán), la transportista LITSA —clave para Yacyretá— y una pequeña hidroeléctrica en Mendoza (CEMPSA). El plato fuerte llegó con el ingreso en las centrales del Comahue, Alicurá y Cerros Colorados, con las que manejan una potencia superior a 1.500 MW.

 

Los próximos pasos de los Neuss

 

 

El grupo que comandan los Neuss compite por las acciones de Metrogas que dejará YPF, pero lo hace a través de Neuss Capital, controlada por Georgie, para lo cual se asociaría con dos grupos financieros internacionales. Para eso deberán ganarle a pesos pesados como el empresario José Luis Manzano —quien ya tiene acciones en la distribuidora de gas—, Central Puerto, MSU, entre otros. Es posible que Georgie se haya cruzado con el presidente de YPF, Horacio Marín, en la celebración norteamericana, a la que también asistió.

 

En la agenda de privatizaciones del Gobierno figura la venta de dos centrales térmicas en manos de Enarsa: San Martín y Manuel Belgrano, cada una con una potencia de 865 MW. El Post Energético reveló el mes pasado que ya se liquidaron los fideicomisos, por lo que el siguiente paso sería la licitación del 60% que tiene la empresa estatal en ambas. No son pocos en el sector los que opinan que alguna de las usinas podría pasar a manos de los Neuss.

 

 

Además, las autoridades nucleares esperan lanzar en septiembre la venta del 44% de las acciones de Nucleoeléctrica Argentina, la empresa que opera las centrales nucleares de potencia, para la que hay interés de empresas nacionales e internacionales.

 

También se esperan nuevas compulsas por una serie de represas, como parte del paquete cuya concesión comenzó a vencer en 2022; Edison se quedó con dos de las cuatro que se licitaron el año pasado. En ese grupo están complejos clave como Pichi Picún Leufú y Futaleufú, entre otros.

 

Mientras tanto, los Neuss intentan quedarse con Edesur, la distribuidora eléctrica controlada por la italiana Enel, que dejó en suspenso sus planes de irse del país con la llegada de Mieli a la Casa Rosada. Algunas versiones indican que habrían puesto sobre la mesa una oferta firme, pero la compañía que brinda el servicio en el AMBA aún no habría resuelto si aceptarla.