En un paso clave para blindar el suministro de gas natural, YPF anunció la firma de acuerdos para sumar a Eni y XRG (filial de ADNOC) al desarrollo del upstream dedicado al proyecto Argentina LNG. La operación se concretará mediante la venta de participaciones en UPCO ARLNG I S.A.U., la sociedad vehículo que será titular de bloques estratégicos en Vaca Muerta.
Tras la aprobación de las autoridades, YPF conservará el 36% del capital social de esta firma, mientras que Eni y XRG adquirirán un 32% cada una. Los activos involucrados en este acuerdo son los bloques Meseta Buena Esperanza I y II, Aguada Villanueva Norte y Las Tacanas I y II. Cabe recordar que, el pasado 30 de abril, YPF ya había consolidado el 100% de estas áreas mediante un intercambio de activos (swap) con Pluspetrol.
Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, destacó que este ingreso fortalece la cadena de valor para llevar el proyecto a una “escala global”. Por su parte, los nuevos socios resaltaron el atractivo de Vaca Muerta. Guido Brusco, de Eni, señaló que la participación los posiciona en toda la cadena, desde el upstream hasta el suministro a clientes internacionales. En sintonía, Mohamed Al Aryani, de XRG, subrayó que la transacción les otorga un rol directo en una “fuente significativa de suministro confiable de GNL” para los mercados mundiales.

El proyecto Argentina LNG busca articular el desarrollo de los recursos de Vaca Muerta con una ambiciosa infraestructura de midstream y licuefacción. Los antecedentes inmediatos incluyen el abandono del acuerdo con la malasia Petronas hace casi dos años.
La iniciativa actual contempla, en una primera etapa, la exportación de 12 millones de toneladas anuales de GNL (unos 55 millones de m³ por día). Para ello, es necesaria la construcción de un gasoducto “dedicado” de 48 pulgadas de diámetro desde la cuenca neuquina hasta la costa de Río Negro, además de la utilización de dos barcos de licuefacción flotantes (FLNG) que actualmente se están construyendo en China.
A pesar del avance en el upstream, el financiamiento de la infraestructura —gasoducto, plantas y barcos— sigue siendo el principal interrogante. Se trata de un “project finance” por 24.000 millones de dólares, coordinado con el JP Morgan, que ha sido calificado como el más grande de la historia de Latinoamérica.

Aunque Marín asegura que el proyecto “viene muy bien” y lo considera un “proyecto personal”, el CEO evitó confirmar si el financiamiento se cerrará este año. Durante el reciente brindis por el Día del Periodista, el ejecutivo admitió que, si bien hay un fuerte interés en Asia y los socios actúan como potenciales compradores (off-takers), la firma del financiamiento es el paso previo indispensable para pasar a la etapa de ejecución total de las obras.
Mientras YPF intenta cerrar este esquema financiero masivo, también mantiene un pie en el proyecto Southern Energy liderado por Pan American Energy (PAE), que espera comenzar a exportar GNL a menor escala hacia fines de 2027.