Mientras cae el petróleo, el Gobierno dispuso un aumento del 3,5% para el biodiésel y del 2% para el bioetanol, que se mezclan con combustibles fósiles, lo que echa por tierra la expectativa de una reducción en las estaciones en el corto plazo.
Mientras cae el petróleo, el Gobierno dispuso un aumento del 3,5% para el biodiésel y del 2% para el bioetanol, que se mezclan con combustibles fósiles, lo que echa por tierra la expectativa de una reducción en las estaciones en el corto plazo.

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Post Energético
La Secretaría de Energía ajustó los precios de los biocombustibles que se mezclan con los combustibles de origen fósil, en un rango de 2% a 3,5%. El aumento pone en un freno a las expectativas de que tras el acuerdo de paz en Medio Oriente y la fuerte caída del precio del crudo, los consumidores podrían ver una rebaja en las estaciones de servicio.
Mediante la resolución 148/2026, con la firma de María Tettamanti, se estableció una suba del 3,5% por tonelada de biodiésel, que pasó de $1.858.424 a $ 1.924.080. El corte obligatorio que deben realizar las refinerías es del 7,5% del combustible producido. Si bien hay reclamos sectoriales para subir ese porcentaje, el Gobierno se muestra reticente a hacerlo.
En el caso de las naftas, la resolución 147/2026 aumentó 2% el precio del bioetanol, tanto el elaborado a base de caña de azúcar como el de maíz, que pasan a costar por litro $1.043,62 y $956,51 , respectivamente.

Para mitigar la suba del precio de los combustibles tras el ataque de Israel y EE. UU. a Irán, en abril el Gobierno autorizó un corte de hasta 15%, lo que implicó un aumento de 3 puntos porcentuales.
Tras el llamado buffer que implementó YPF cuando el barril superó los 100 dólares para no trasladar toda la diferencia al mercado local, con esta medida se demora alguna rebaja, mientras el crudo está cerca de tocar los 70 dólares.