En una nueva muestra de las dificultades para normalizar el esquema de las represas hidroeléctricas con contratos vencidos, la Secretaría de Energía extendió nuevamente el plazo de operación de la Central Hidroeléctrica Futaleufú hasta el 15 de diciembre de 2026. La medida, oficializada mediante la Resolución 130/2026 y firmada por María Tettamanti, busca evitar la discontinuidad del servicio mientras se prepara una licitación internacional para el complejo, por lo que el plazo podía ser menor.
Esta decisión se da en un marco de tensión y negociaciones directas con Aluar, la empresa controlada por Javier Madanes, que opera la central desde su privatización en 1995. Para garantizar la continuidad, el Gobierno le dio a la firma un plazo perentorio de siete días para presentar una “Carta de Adhesión” y cinco días para ratificar su conformidad con las condiciones de suministro eléctrico destinadas a su planta industrial.
Además, la resolución mantiene la figura del veedor a cargo de la Subsecretaría de Energía Eléctrica e invita a la provincia de Chubut, gobernada por Ignacio Torres, a designar un representante para colaborar en el período de transición.

Un activo vital y estratégico
Para Aluar, Futaleufú no es solo una concesión energética, sino un activo vital y estratégico vital. La represa, con una potencia de 472 MW, está vinculada por una línea exclusiva a su planta de aluminio en Puerto Madryn, permitiéndole acceder a energía a precios competitivos.
El objetivo declarado del Estado Nacional es volver a licitar el sistema Futaleufú mediante un proceso competitivo nacional e internacional. Esta extensión de se justifica por la “notable extensión y complejidad” que requiere la elaboración de pliegos, manuales de seguridad de presas y planes de inversión obligatorios.
Por otro lado, existe una creciente expectativa sobre los movimientos de Aluar en el sector energético. En procesos previos, como la compulsa por las centrales del Comahue, Aluar sorprendió al presentarse junto a Genneia —la firma de Jorge Brito y David Martínez—, aunque en esa ocasión realizaron ofertas simbólicas de un dólar.
La empresa de Madanes también se quedó con un contrato de 30 MW en el nodo San Fernando, de la licitación de baterías Alma GBA, para abastecer a Edenor a un valor de 12.590 dólares por MW-mes. La semana pasada presentó ofertas para la nueva tanda de almacenamiento para todo el país.