Vuelven a importar gas de Bolivia mientras sigue demorada la reversión del Gasoducto Norte

La empresa YPFB envió 1,5 millones de m3 para abastecer la generación térmica del norte por falta de capacidad porque restan terminar las obras en cuatro plantas compresoras, que tiene paralizadas Enarsa.

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Post Energético

Con los primeros templados, luego de un inicio del otoño inusualmente cálido, volvieron las importaciones de gas de Bolivia para abastecer la generación térmica en el norte del país, que todavía requiere en algunos momentos la provisión del vecino país porque no se terminaron las obras de reversión del Gasoducto Norte. 

De acuerdo a la información del Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS), el sistema está tomando 1,5 millones de metros cúbicos de Bolivia. Según pudo averiguar El Post Energético, en esta oportunidad el comprador del gas de la boliviana YPFB fue un comercializador privado o la transportista de TGN, desde donde no respondieron a las consultas de este medio. 

Si bien durante casi 20 años la importación de gas de Bolivia corrió por cuenta de la estatal Enarsa, la última adenda del contrato de 2006 venció el año pasado y no fue renovada. Desde entonces, comercializadores privados trajeron el combustible en momentos puntuales por la demanda de las centrales térmicas del norte del país, como El Bracho de YPF Luz en Tucumán. 

En el sector se señala que luego de los días de extremo calor, la generación térmica del norte se quedó sin combustibles líquidos y la única alternativa que le quedaba era traer gas de Bolivia.

Asimismo, un ex funcionario advirtió que mientras se importan 1,5 millones de metros cúbicos del país limítrofe, se estarían exportando al mismo lugar 150 mil metros cúbicos por Madrejones que tendrían como destino final Brasil, lo que consideró “llamativo”. Durante el verano también se produjeron operaciones puntuales de importación de gas de Bolivia por parte de comercializadores para generación eléctrica.

Una obra demorada 

La fragilidad que todavía tiene el suministro de gas en la región norte se debe en gran medida a que no se finalizaron las obras de reversión del Gasoducto Norte, ya que resta concluir el cambio de sentido de flujo de cuatro plantas compresoras que permitirían sumar 4 millones de metros cúbicos por día del combustible de Vaca Muerta. 

El proyecto incluye la construcción de un ducto de 122 kilómetros entre las localidades cordobesas de Tío Pujio y La Carlota, dos loops en la misma provincia y el cambio de sentido de flujo de cuatro plantas compresoras sobre el Gasoducto Norte: dos en Córdoba y las restantes en Santiago del Estero y Salta. El 4 de noviembre del 2025, el Gobierno anunció, con bombos y platillos, la inauguración del proyecto pero todavía falta terminar el cambio de sentido de flujo de las compresoras, que tenía a su cargo Esuco. 

En el contrato original, firmado por el entonces presidente de Enarsa Juan Carlos Doncel Jones, la constructora lideró durante años Carlos Wagner se comprometía a terminar los trabajos en junio de 2025. No obstante, a fines del año pasado la empresa abandonó la obra por falta de pago y desde entonces las plantas quedaron paralizadas con avances que van del 75 al 35 por ciento y sin ninguna perspectiva que se retomen los trabajos.