Un ex funcionario de Milei advierte por la “falta de planificación” y el “riesgo de colapso energético”

Mario Cairella, exvicepresidente de CAMMESA, criticó las demoras en la provisión de gas natural licuado para el invierno y alertó por la falta de capacidad en el transporte eléctrico del AMBA.

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Post Energético

En un contexto de alta incertidumbre por el abastecimiento invernal, el ex vicepresidente de CAMMESA, Mario Cairella, lanzó duras críticas contra la gestión de la importación de Gas Natural Licuado (GNL), al expresar su preocupación ante falta de previsión por parte del Gobierno, específicamente de Enarsa y la propia CAMMESA. Sus declaraciones coinciden con un momento crítico en el que el Ministerio de Economía, que encabeza Luis “Toto” Caputo,  debe decidir si avanza o da de baja la privatización de las importaciones de GNL debido a los elevados costos ofrecidos por las empresas privadas.

En una entrevista con el streaming Transición Energética, que conduce por Replay el periodista Lucio Di Matteo, Cairella consideró que la situación actual es el resultado directo de una “falta de planificación” estructural en los organismos encargados de velar por el suministro. El ex funcionario fue enfático al señalar que, aunque CAMMESA posee personal técnico brillante, este suele quedar atrapado en la “planilla de Excel” sin capacidad de proyectar más allá de los números inmediatos.

“Ninguno de los dos puede mirar para otro lado o decir que no sabía”, sostuvo el también ex funcionario del Gobierno de Macri en relación a la responsabilidad compartida entre CAMMESA y Enarsa para garantizar el abastecimiento de gas natural para el sistema eléctrico. Según su visión, la falta de una compra oportuna de GNL obligó al Estado a adquirir el recurso ahora, en un mercado internacional mucho más caro debido a conflictos como el de Medio Oriente.

Las críticas de Cairella resuenan con fuerza ante los recientes tropiezos en el proceso de privatización del GNL. El Gobierno recibió como mejor oferta -luego de pedir una mejora- la de Naturgy que se ubicó en 4,50 dólares por millón de BTU, valor que duplica el costo operativo que venía afrontando Enarsa. Estos precios, sumados a un valor internacional del GNL superior al promedio de 2025, podrían poner en jaque la estrategia oficial de reducir subsidios.

Ante la inminencia de las bajas temperaturas y la demora en las adjudicaciones, Enarsa debió salir de urgencia a licitar la compra de dos barcos de gas licuado que arribarán en mayo. Esta maniobra de último momento confirma, según el análisis de Cairella, la tendencia a la improvisación: “En el largo plazo, planificar más es gastar menos porque implica hacer obras y dar señales de precios”.

Transener y la ampliación del AMBA

Cairella advirtió que el sistema energético actual está “al borde del colapso” por falta de capacidad. Criticó que hoy no existe en CAMMESA una “voz potente y comprometida” que traduzca los informes técnicos en necesidades futuras para proteger la estabilidad del servicio, una función que él mismo desempeñaba en su cargo anterior.

“La primera decisión debería haber sido la ampliación del transporte y la segunda la generación eléctrica, ya que el sistema está al borde del colapso porque no da abasto”, reflexionó y agregó: “Es necesario que la licitación de transporte eléctrico salga a la luz porque hace dos años que está lista. No se entiende por qué lo que es urgente queda atrasado”.

Asimismo, el ex vicepresidente se mostró a favor de la venta de las acciones que Enarsa tiene en la controlante de Transener, Citelec, a la vez que resaltó que las tres empresas que se presentaron (Edison y Genneia, Central Puerto y Edenor) tienen experiencia en el sector. 

En tanto, el Ministerio de Economía, bajo la conducción de Luis Caputo, deberá decidir de manera inminente si convalida los altos precios de los privados o si devuelve la totalidad de la operación a una Enarsa que ya está operando bajo presión para evitar el desabastecimiento.