Por las bajas temperaturas, Enargas ordenó a Naturgy y Metrogas cortar los contratos interrumpibles de grandes usuarios y GNC, mientras restan 10 días para que arribe el primer barco de gas natural licuado para este invierno.
Por las bajas temperaturas, Enargas ordenó a Naturgy y Metrogas cortar los contratos interrumpibles de grandes usuarios y GNC, mientras restan 10 días para que arribe el primer barco de gas natural licuado para este invierno.

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Post Energético
En las primeras horas de la mañana, las distribuidoras Naturgy y Metrogas, que abastecen a usuarios del AMBA, informaron a sus clientes con contratos interrumpibles -industrias y estaciones de GNC- que debían restringir hasta nuevo aviso su consumo de gas natural, tras una orden del Enargas.
Si bien se trata de una medida habitual cuando por el descenso de las temperaturas aumenta la demanda de los hogares por la calefacción, sorprendió que se adopte con los primeros días de frío del año.
Desde Naturgy explicaron que la restricción se da en un escenario de aumento de la demanda prioritaria que necesita utilizar la capacidad de transporte disponible. “La distribuidora restringe capacidades de transporte interrumpibles por aumento de la necesidad de transporte para la demanda prioritaria, residenciales, algo que es así en todos los inviernos y se intensifica a medida que bajan las temperatura”, remarcaron.
En tanto, fuentes de Metrogas sostuvieron que se trata de cortes de los consumos interrumpibles a GNC y a industrias, lo que no implica que se queden sin gas.

A pesar de la producción récord de gas de Vaca Muerta, la provisión de gas natural este invierno se avizora compleja por las demoras en importar gas natural licuado (GNL) por el fallido intento de correr a Enarsa y privatizar esa gestión, resultando que no está previsto que arribe hasta dentro de 15 días ningún barco al puerto de Escobar, lo que obliga a realizar cortes.
La idea inicial de la Secretaría de Energía era que la importación recaiga en un privado, quien luego se ocuparía de venderlo en el mercado local. Sin embargo, cuando a principios de abril Enarsa recibió las ofertas, se encontró con que el fee solicitado por Trafigura y Naturgy -inicialmente cerca de 5 dólares- provocaría un sobrecosto para el sistema que impactaría en las tarifas o demandaría más subsidios, más en el contexto de altos precios internacionales por la guerra en Medio Oriente.
En consecuencia, el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, decidió declararla desierta y ordenó a Enarsa retomar las compras pero a la fecha solo contrató un buque –para mediados de mayo- y tiene otros tres en proceso. En tanto, el norte está recibiendo 2,2 millones de m3 de gas desde Bolivia.

“Para esta época siempre llegaba por lo menos un barco”, explica un especialista por lo bajo y agrega: “En un día se comieron 10 millones de m3 de line pack, si no tomaban una medida de corte se iba a perder la presión”. Es que con 330 millones de m3 en los gasoductos y la imposibilidad de volver a llenarlos hasta que no baje la demanda, el sistema podría vivir días de zozobra, como ocurrió el año pasado.