El Gobierno busca cerrar la provisión de gas natural licuado para este invierno, tras los pasos en falso por la fallida privatización y las polémicas por el sobrecosto en la regasificación. Enarsa realizó este mediodía la cuarta ronda del año por 10 barcos para julio y principios de agosto
En línea con las últimas, presentaron ofertas PetroChina, TotalEnergies, Vitol, BP Gas y Trafigura, pero para adjudicarlos la empresa estatal va a volver a subastar esos volúmenes en el Mercado Electrónico del Gas (MEGSA). Solo va a avanzar en caso de poder asignarlos a la demanda local, como en las rondas anteriores.
Este tender —como se lo denomina en la jerga— estaba previsto para la semana, pero el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González, debió ponerlo en pausa unos días, luego de que El Post Energético revelara una nota explosiva de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) a la secretaría de Energía, María Tettamanti, en la que denunciaba el sorpresivo aumento en el costo de regasificación informado por Enarsa para las subastas y cuestionaba que no guardaba relación con la referencia internacional.

Estos 10 buques de GNL se van a ofrecer el 27 de mayo en tres rondas a realizarse entre las 11 y las 13 horas. Todavía Enarsa no informó el costo de regasificación. En la anterior lo situó en USD 5,16 por MMBTU, lo que implicó un incremento del 47% respecto de los USD 3,50 que establecía el pliego original, e incluso se ubicó por encima del fee de USD 4,51 que había ofrecido una trader cuando se intentó privatizar la gestión del GNL porque las autoridades energéticas consideraron que era muy elevado y encarecía los costos locales.
La semana pasada, González defendió el valor de regasificación al considerar que se trató de “mercado puro” y adelantó que en la próxima oportunidad podría ser más bajo. También garantizó que, cuando termine el invierno, el costo total no será mayor que el que se hubiera pagado en caso de haber logrado privatizar la gestión del GNL.
En caso de adquirir la totalidad de los barcos que le ofrecieron en esta licitación, Enarsa se garantizará 21 cargamentos para el invierno, de los cuales ya arribaron 2, mientras que un tercero tiene previsto hacerlo el lunes próximo. El año pasado se compraron en total 27 buques. El número final para 2026 depende del clima y la demanda.

En cuanto al precio, las últimas adjudicaciones giraron en torno a los 18 dólares por millón de BTU, un 50 por ciento más que el año pasado, cuando Enarsa debió desembolsar 700 millones de dólares para importar GNL, por lo que la cuenta de este invierno podría superar ampliamente los 1.000 millones de dólares.
El principal cambio que impulsa la secretaría de Energía es que ese sobrecosto del gas importado no se cubra más con subsidios. La demanda prioritaria —hogares, comercios y otros— abona por el gas un precio fijo, pero como el costo real es mayor en invierno, cuando en verano el valor descienda seguirán pagando lo mismo para cubrir la diferencia.
De la misma manera, las industrias o la generación térmica que quieran contratar GNL para cubrir picos de demanda y evitar cortes deberán pagarlo al valor pleno, más el costo de regasificación, o buscar otras alternativas, como combustibles líquidos.

Una comercializadora en la mira
En la última subasta de gas natural licuado que realizó Enarsa, los movimientos de Trafigura llamaron la atención del mercado. Es que la trader global, que no pudo quedarse con la gestión del GNL, compró 4 barcos para revenderlos en el mercado local, lo que para González fue una “movida inteligente”, aunque en caso de necesitarlos, CAMMESA pagaría el mismo precio.