El Directorio de Transportadora de Gas del Sur (tgs) dio luz verde definitiva a la ejecución de su Proyecto NGLs (Líquidos del Gas Natural), marcando un hito histórico para la infraestructura energética del país. Con una inversión total de US$ 3.000 millones, esta iniciativa busca resolver uno de los principales cuellos de botella para el desarrollo de Vaca Muerta, permitiendo procesar el gas asociado al petróleo y escalar la producción de la cuenca.
La confirmación del proyecto llega de la mano de acuerdos clave con los principales productores. tgs ya ha suscrito compromisos con YPF, Pluspetrol y Chevron, que cubren más del 80% de la capacidad instalada de la futura planta.
“Es una inversión estratégica de gran relevancia”, señaló Oscar Sardi, CEO de tgs. “El proyecto permitirá generar exportaciones por aproximadamente US$ 1.200 millones anuales, reafirmando nuestra responsabilidad en el fortalecimiento de la infraestructura productiva del país”.

Una infraestructura que cruzará cuatro provincias
El proyecto contempla un ambicioso plan de obras que se extenderá por Neuquén, Río Negro, La Pampa y Buenos Aires, con un plazo de ejecución estimado en 45 meses. Los componentes principales incluyen:
-Planta Tratayén (Neuquén): Instalación de nuevos módulos de procesamiento para alcanzar una capacidad total de 43 millones de m3 diarios.
-Transporte: Construcción de un gasoducto de segregación de 100 km y un nuevo poliducto de 577 km que conectará Tratayén con la costa bonaerense.
-Complejo Bahía Blanca: Una nueva planta de fraccionamiento con capacidad para producir 2,7 millones de toneladas anuales de propano, butano y gasolinas naturales, además de una terminal marítima para exportación

Financiamiento, RIGI y empleo
La magnitud de la inversión ha llevado a tgs a gestionar el ingreso formal del proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) mediante dos Vehículos de Proyecto Único (VPU). Para el financiamiento, la compañía trabaja bajo la modalidad de project finance con el apoyo de entidades internacionales como Citibank, Banco Santander y JP Morgan.
En términos de impacto socioeconómico, se prevé que la construcción de las obras —cuya puesta en marcha final está prevista para 2030— genere 4.000 puestos de trabajo directos y 15.000 indirectos, consolidando un pilar fundamental para la soberanía energética y el crecimiento exportador de Argentina.