El gobierno de Claudio Vidal resaltó que las primeras medidas implementadas tras la reversión de las concesiones comienzan a mostrar resultados positivos: en mayo aumentó 3,7% en la Cuenca del Golfo de San Jorge.
El gobierno de Claudio Vidal resaltó que las primeras medidas implementadas tras la reversión de las concesiones comienzan a mostrar resultados positivos: en mayo aumentó 3,7% en la Cuenca del Golfo de San Jorge.

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Post Energético
La provincia de Santa Cruz afirmó que el proceso de recuperación de las ex áreas operadas por YPF comenzó a mostrar sus primeros resultados, como parte de la estrategia impulsada para reactivar la producción de hidrocarburos y atraer nuevas inversiones hacia yacimientos maduros de la Cuenca del Golfo San Jorge.
Según informó el Ministerio de Energía y Minería provincial, en base a un reporte privado, en mayo se incrementó en Santa Cruz un 3,7% la producción de petróleo respecto de abril, alcanzando los 8.986 m3/d, mientras que el conjunto de la cuenca registró un crecimiento del 1,3%, cortando una serie de meses consecutivos de caída.
Para el ministro de Energía y Minería de Santa Cruz, Jaime Álvarez, la recuperación no es casual: se debe a la política energética implementada por el Gobierno provincial luego de la salida de YPF de los principales bloques convencionales. “La provincia de Santa Cruz, luego de la salida de YPF y a través de las licitaciones en las cuales los nuevos concesionarios se hicieron responsables de las áreas, ha ido mejorando la producción y los estándares en las áreas, tendientes a lograr una producción mucho más estable y la disminución de la curva de declino que venía teniendo YPF en los últimos años”, remarcó.
La salida de YPF de varias áreas convencionales de Santa Cruz formó parte del proceso de reorganización de su portafolio, mediante el cual la compañía decidió concentrar sus inversiones en activos considerados estratégicos, principalmente en Vaca Muerta. Ese cambio abrió una nueva etapa para la Provincia, que impulsó un esquema de transición orientado a evitar la paralización de la actividad y preservar tanto la producción como las fuentes de trabajo vinculadas a la industria petrolera.

El Gobierno santacruceño sostiene que el objetivo es que empresas de menor escala, especializadas en la operación de campos maduros, puedan desarrollar estos activos con estructuras de costos más eficientes y programas de inversión adaptados a las características de cada yacimiento. Álvarez recordó que “luego de la salida de YPF, y a través de las licitaciones en las cuales los nuevos concesionarios se hicieron responsables de las áreas, ha ido mejorando la producción y los estándares en las áreas, tendientes a lograr una producción mucho más estable y la disminución de la curva de declino que venía teniendo YPF en los últimos años”.
En ese sentido, desde Santa Cruz señalaron que ya comenzaron las tareas de reacondicionamiento de pozos, reparación de instalaciones, mantenimiento de equipos y planificación de nuevas intervenciones para incrementar la producción.
Las autoridades consideran que los primeros resultados obtenidos confirman que el esquema elegido permite sostener la actividad en áreas que habían perdido dinamismo durante los últimos años y generar condiciones para nuevas inversiones. Aunque el proceso todavía se encuentra en una etapa inicial, la provincia sostiene que la incorporación de nuevos operadores constituye una oportunidad para extender la vida útil de yacimientos convencionales que continúan teniendo potencial productivo.

Vaca Muerta concentra gran parte de las inversiones del sector hidrocarburífero argentino, pero Santa Cruz continúa siendo una de las principales provincias productoras de petróleo convencional del país. Para la administración provincial, mantener la actividad en estos campos resulta estratégico tanto por su aporte a la producción nacional como por el impacto económico que la industria tiene sobre las localidades de la zona norte santacruceña.
La recuperación de la producción convencional también aparece como un objetivo relevante para preservar infraestructura existente, sostener el empleo especializado y mantener operativa una extensa red de empresas de servicios petroleros. El Gobierno provincial sostiene que la etapa actual busca demostrar que los campos maduros todavía pueden generar valor cuando cuentan con operadores enfocados específicamente en este tipo de activos.
El desafío será transformar esa expectativa en un crecimiento sostenido de la producción durante los próximos años, acompañado por inversiones en recuperación secundaria, optimización de pozos e incorporación de nuevas tecnologías que permitan mejorar los factores de recuperación.