Los gobernadores de las dos provincias patagónicas coincidieron en resaltar que la formación dejó de ser un proyecto, y que se encamina a ser el hub de GNL y petróleo más importante de América Latina.
Los gobernadores de las dos provincias patagónicas coincidieron en resaltar que la formación dejó de ser un proyecto, y que se encamina a ser el hub de GNL y petróleo más importante de América Latina.

Por
Post Energético
Alberto Weretilneck, gobernador de Río Negro, y Rolando Figueroa, gobernador del Neuquén, compartieron el panel en el IEFA Latam Forum 2026, uno de los principales foros energéticos de la región. Allí, los mandatarios remarcaron la importancia de las políticas de Estado, la seguridad jurídica y el trabajo conjunto con la industria y otros actores para consolidar el desarrollo energético de Vaca Muerta.
Weretilneck proyectó a Río Negro como el corazón del futuro exportador energético argentino, consolidando su rol estratégico en el desarrollo de Vaca Muerta. “Va a ser el hub de GNL y petróleo más importante de América Latina”, aseguró, al mismo tiempo que subrayó que su provincia tendrá un papel clave como plataforma de salida al mundo de esos recursos.
Al respecto, Figueroa destacó como un diferencial clave la articulación entre Neuquén y Río Negro para potenciar el desarrollo de la actividad en Vaca Muerta. Para el gobernador, la producción neuquina encuentra en su vecino patagónico una salida estratégica hacia los mercados internacionales, particularmente a través de proyectos vinculados a infraestructura portuaria.

El mandatario neuquino también puso el foco en la estabilidad institucional que, según sostuvo, ofrecen Neuquén y Río Negro para atraer inversiones en el sector energético. El desarrollo de los hidrocarburos en la región se sostiene sobre políticas de largo plazo que han sido respetadas a lo largo de diferentes gestiones: consideró que la previsibilidad y la seguridad política resultan factores clave para el interés de los inversores.
Para Weretilneck, este proceso virtuoso de inversiones y desarrollo productivo tiene que estar acompañado de un fuerte impacto social en las provincias: “estos desarrollos tienen que traducirse en beneficios concretos para la gente. Ese es el verdadero sustento de la previsibilidad y la seguridad en el mediano plazo”, sostuvo el mandatario.
El gobernador rionegrino planteó que este aspecto político es clave para el mediano plazo: la necesidad de que estos proyectos que se están construyendo, vinculados a la explotación, transporte y exportación de hidrocarburos, dejen beneficios visibles en la sociedad. Sostuvo que el ciudadano, el comerciante y la pequeña y mediana empresa deben percibir que el desarrollo de Vaca Muerta también mejora la vida cotidiana de los rionegrinos: ese acuerdo social es tan importante como la macro o la seguridad jurídica, porque de allí depende la estabilidad futura de las inversiones.

En esa misma línea, Figueroa también señaló que el desarrollo energético requiere de acuerdos sociales que permitan sostener la actividad en el territorio. “Tener paz social tiene un costo”, planteó, al tiempo que defendió el papel de los Estados provinciales en la construcción de ese equilibrio.
Por último, Weretilneck afirmó que el desarrollo petrolero y gasífero forma parte de un plan estratégico que involucra tanto a Río Negro como a Neuquén, y que posiciona a la Patagonia como uno de los principales polos energéticos del país.