CAMMESA le planteó a la secretaría de Energía que las principales obras del Plan AMBA I se le cobren a todos los clientes del MEM, aunque no implique ninguna mejora en su servicio.
CAMMESA le planteó a la secretaría de Energía que las principales obras del Plan AMBA I se le cobren a todos los clientes del MEM, aunque no implique ninguna mejora en su servicio.

Por
Post Energético
Las obras de ampliación del transporte eléctrico en el Área Metropolitana de Buenos Aires, incluidas en el proyecto AMBA I, las podrían financiar con sus facturas los usuarios de todo el país, según la propuesta que le realizó CAMMESA -la compañía mixta que administra el mercado eléctrico- a la secretaría de Energía, de acuerdo a una nota a la accedió El Post Energético.
La nota se conoce en la misma semana en que el Gobierno introdujo una serie de cambios en las normas que regulan la expansión del sistema eléctrico troncal, para darle impulso al proyecto, como la posibilidad de que existan “anticipos” que abonen los beneficiarios antes de que se terminen las obras.
A pesar de las reiteradas promesas oficiales, la iniciativa, que el Gobierno busca realizar como “concesión de obra pública”, en la que un privado realiza las obras a cambio de explotarlas, viene sufriendo demoras por las dificultades con el financiamiento y con el mecanismo de repago por parte de los beneficiarios, algo que no es tan sencillo de establecer en un proyecto de estas características.

Ante la consulta del subsecretario de Energía Eléctrica, Damián Sanfilippo –mediante una nota- el gerente general de CAMMESA, Juan Luchillo, consideró que lo más apropiado es que las obras de extra alta tensión, que representan el 60 por ciento del costo del proyecto, sean afrontadas por todos los usuarios del país, a pesar de que el beneficio exclusivo de quienes habitan en la ciudad de Buenos Aires y zonas aledañas.
En su respuesta, el histórico técnico de la empresa mixta detalla que líneas eléctricas de 500 kv que van a vincular la central nuclear Atucha II y Plomer o la que une esa localidad con Ezeiza, deberán ser afrontados por todos los agentes del Mercado Eléctrico Mayorista (MEM), es decir de todos los clientes, de acuerdo al consumo, aunque no perciban ninguna mejora en sus servicio.
Asimismo, otros ítems del proyecto AMBA I serán pagados por los clientes de Transba, como la estación transformadora Plomer y otros también incluirán a los de Edenor y Edesur, que entre ambos no superan el 40 por ciento del costo del proyecto.

El sistema de alta tensión es el verdadero cuello de botella del área metropolitana, ya que en los picos de consumo, en particular de verano, no se puede “importar” más energía de otras regiones -como el Comahue- y tampoco es posible instalar nueva generación, algo que las autoridades buscan atenuar con la instalación de baterías.
El proyecto AMBA I es una obra estratégica de infraestructura eléctrica diseñada para reforzar el anillo energético del Área Metropolitana de Buenos Aires, zona que concentra el 40 por ciento del consumo nacional. La inversión total se estima entre 1.100 y 1.150 millones de dólares. Originalmente se planeó con financiamiento de bancos chinos, algo que fue descartado tras el inicio del gobierno libertario.