La compañía estatal acortó el cronograma pero llamativamente no dio a conocer los interesados hasta la publicación del dictamen con las ofertas económicas, previsto para la semana que viene.
La compañía estatal acortó el cronograma pero llamativamente no dio a conocer los interesados hasta la publicación del dictamen con las ofertas económicas, previsto para la semana que viene.

Por
Post Energético
La empresa estatal Enarsa realizó hoy, tal como estaba previsto, la apertura de sobres con los antecedentes técnicos para la privatización de la importación de gas natural licuado: dos compañías presentaron propuestas, aunque aduciendo cuestiones de “confidencialidad” no se informaron sus nombres.
En los días previos, la empresa que comanda Tristán Socas acortó el cronograma, estableciendo que la semana próxima se abrirán las ofertas económicas -de aquellos oferentes que cumplan con los requisitos técnicos y financieros- y al día siguiente se procederá a la adjudicación, es decir 8 días antes de los previsto en el cronograma original.
De acuerdo con Econojournal, las empresas interesadas son Trafigura -un trader global que ya había expresado su intención de participar- y la española Naturgy, dueña de dos distribuidoras de gas, desde donde confirmaron a El Post Energético la presentación. En cambio, por el lado de Trafigura prefirieron no hacer comentarios.

El cambio de fechas se conoció luego de que este medio revelara que el esquema planteado por la secretaría de Energía no dejaba margen para concretar el arribo del primer barco en la segunda quincena de abril, como viene ocurriendo cada año. En caso de no poder avanzar con la privatización para esa fecha, la carretera que conduce María Tettamanti tendría lista la instrucción a Enarsa para que compre los primeros buques con el sistema que se utilizó hasta ahora.
El panorama se complica debido a la disparada de los precios internacionales del GNL, que pasaron de 12 a 20 dólares por millón de BTU, lo que agrega una complejidad adicional para que un privado asuma la importación y luego lo comercialice, sin tener claro quién va a pagar esa diferencias, que se venía cubriendo con subsidios.
El objetivo del Gobierno es “correr” a Enarsa de la importación de gas natural licuado para que la lleve adelante una empresa privada con mayor “eficiencia” y reduciendo así la intervención estatal, en especial de esta empresa que las autoridades buscan desguazar y cerrar.