La llegada de marzo viene con un fuerte aumento en las facturas de energía para los hogares con subsidios. La aplicación del nuevo esquema de subsidios energéticos focalizados (SEF), que comenzó a regir a mediados de enero, tendrá un impacto de hasta el 67 por ciento para los usuarios residenciales de consumos medios, de Edenor y Edesur y de 13 por ciento para los de mayor demanda, respecto del mes pasado.
Como viene sucediendo cuando termina el mes, el Enre publicó hoy una serie de resoluciones con los nuevos cuadros tarifarios para marzo, en los que se aplica la reducción del bloque de energía subsidiada de 300 kWh de mes “cálido” a 150 kWh para mes “templado”, en las mayoría de las regiones del país (excepto en las que por cuestiones bioclimáticas, se estableció otro volumen).
A ello debe sumarse que la secretaría de Energía, que conduce María Tettamanti, dispuso una bonificación inicial del 75 por ciento del costo de la energía, que se reduce mensualmente hasta llegar al 50 por ciento a fin de año, para quienes conservan los subsidios.

En el caso de Edenor y Edesur, las distribuidoras que regula el Estado Nacional, también se ajustó alrededor de 2,5 por ciento el Valor Agregado de Distribución (VAD), en línea con lo acordado entre las empresas y el Gobierno en la revisión quinquenal tarifaria.
En consecuencia, un hogar subsidiado con consumo de hasta 300 kWh pasará de pagar en febrero $23.827 a $39.784, lo que implica un 67 por ciento más. En el caso de un cliente consumo mayor a 650 kWh, la factura alcanzará los $150.657, mientras que el mes anterior pagó $133.258, es decir una diferencia del 13,1 por ciento.
Asimismo, en esta oportunidad no se modificó el precio estacional de la energía, tras el fuerte ajuste para los hogares del mes pasado. A su vez, para los usuarios sin subsidios de las distribuidoras del AMBA, las facturas se verán incrementadas hasta 1,3 por ciento.
El ajuste del gas
El Enargas también dio a conocer los nuevos cuadros tarifarios, con un incremento menor al 1 por ciento, ya que por un lado se redujo en pesos el nuevo Precio Anual Uniforme (PAU) del gas natural, por la apreciación del dólar, mientras que se aplica el ajuste en los ingresos de las distribuidoras, acordado en la revisión quinquenal.

A diferencia de la energía, en el caso del gas el bloque subsidiado se aplica de abril a septiembre. Además, el Gobierno dispuso un precio “flat”, es decir igual todo el año para evitar los saltos por mayor consumo en invierno.