Junto con ArcelorMittal Acindar, pusieron en marcha la ampliación de la estación transformadora Ezeiza, una inversión de USD 40 millones que permitirá ampliar la potencia y mejorar la seguridad del sistema.
Junto con ArcelorMittal Acindar, pusieron en marcha la ampliación de la estación transformadora Ezeiza, una inversión de USD 40 millones que permitirá ampliar la potencia y mejorar la seguridad del sistema.

Por
Post Energético
En un sistema de transporte eléctrico que sufre permanentes tensiones por falta de inversión y demoras en obras clave, la empresa PCR inauguró una ampliación de la estación transformadora Ezeiza, una inversión de USD 40 millones que, si bien forma parte de un proyecto de energía eólica, permitirá incrementar en 440 MW la potencia disponible y mejorar la estabilidad del suministro durante los picos de demanda.
Las obras implican la energización de los nuevos capacitores shunt instalados, que permitirán aumentar la capacidad de transmisión y distribución de energía en 500 kV de todo el corredor troncal Comahue-Buenos Aires, integrante del Sistema Argentino de Interconexión (SADI), en un volumen equivalente al abastecimiento de 600.000 hogares. Si bien las instalaciones que ampliarán su capacidad son operadas por Transener, el 80% de la energía beneficiará al área de concesión de Edesur.
La ampliación de la ET Ezeiza constituye la primera etapa del parque eólico que PCR y ArcelorMittal Acindar desarrollan en Olavarría, que tendrá una potencia instalada de 185,6 MW a partir de 29 aerogeneradores. También está prevista la construcción de una subestación en esa localidad bonaerense y la instalación de una línea eléctrica de 25 kilómetros para conectarlo al SADI, lo que elevará la inversión total a USD 275 millones.
El parque eólico utilizará aproximadamente la mitad de la capacidad de transporte incorporada cuando entre en funcionamiento, mientras que el resto quedará disponible para el sistema eléctrico.

Durante la construcción del proyecto, que forma parte del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), se emplearán unas 350 personas. La puesta en marcha definitiva está prevista para enero de 2027.
“Nos sentimos muy orgullosos de que nuestro proyecto haga realidad una obra de ampliación de la capacidad de transporte, lo que permitirá integrar mayor generación renovable al SADI. Esta obra viene a mejorar la situación de uno de los principales cuellos de botella que pueden restringir el crecimiento del país. A través de este tipo de acciones, seguimos reafirmando el compromiso de PCR con el bienestar general de la población, además de impulsar el desarrollo energético y productivo de la Argentina”, aseguró Martín Brandi, CEO de PCR.
Por su parte, Federico Amos, CEO de ArcelorMittal Acindar, destacó que “con esta nueva fase, desde ArcelorMittal Acindar consolidamos una visión de largo plazo alineada con nuestra estrategia de descarbonización, liderando la transición energética en la industria nacional y en nuestro país”.
Participaron de la inauguración el secretario coordinador de Energía y Minería, Daniel González; la secretaria de Energía, María Tettamanti; el subsecretario de Energía Eléctrica, Damián Sanfilippo; y el gerente general de CAMMESA, Juan Luchillo.

Con más de 100 años de historia, PCR, creada originalmente como Petroquímica Comodoro Rivadavia, experimentó un vertiginoso crecimiento gracias a las energías renovables, segmento en el que se convirtió en el segundo generador del país. Además, cuenta con producción petrolera en Mendoza, con unos 28.000 barriles, y opera la principal cementera de la Patagonia.
Tras el evento, Brandi señaló a El Post Energético que la empresa apunta a seguir creciendo en renovables, tanto con un parque eólico en Bahía Blanca, que permitiría aprovechar la capacidad remanente de la ampliación de Ezeiza, como con un parque solar en Catamarca, que sería el primero de la compañía en esa tecnología. PCR ya construyó en San Luis el primer parque híbrido del país.
Otro de los focos de crecimiento de la empresa es la producción de petróleo en Ecuador, donde opera yacimientos desde 1998.