El descenso de temperaturas de los últimos días elevó la demanda de energía y gas, y expuso faltantes y restricciones en distintos puntos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y la provincia de Buenos Aires. El miércoles, según informaron fuentes locales, unos 32.000 usuarios de Edesur amanecieron sin suministro; las zonas afectadas incluyeron partidos del sur del Gran Buenos Aires —Avellaneda, Lanús, Almirante Brown, Florencio Varela, Berazategui, Ezeiza, Lomas de Zamora y Quilmes— y varios barrios porteños como Almagro, Boedo, Flores, La Boca, Recoleta, San Cristóbal, Villa Devoto y Villa Soldati.
Fuentes del sector señalaron que la interrupción se habría originado en la celda de media tensión de un transformador de 20 MVA, aunque las causas definitivas requieren la confirmación técnica de la distribuidora. El frío suele aumentar la demanda eléctrica por calefacción, lo que tensiona ambas redes.
GNC: restricciones por contratos interrumpibles
En La Plata y municipios aledaños se restringió la venta de GNC en estaciones con contratos “interrumpibles” ante el aumento de la demanda prioritaria (hogares, comercios y usuarios ininterrumpibles). Según la Cámara que agrupa a las estaciones de la zona, de 46 bocas de expendio 41 operan bajo esa modalidad contractual, lo que las hace susceptibles a cortes cuando el sistema requiere reasignación de capacidad.

Rodrigo Espinoza, gerente de Relaciones Institucionales de Camuzzi, explicó que en esa región el porcentaje de estaciones con contratos interrumpibles es elevado y contrastó el caso con otras ciudades: en Mar del Plata, por ejemplo, dijo que alrededor del 25% de las estaciones tiene contratos “firmes”, y en Bahía Blanca no se registraron cortes relevantes. Espinoza advirtió que “aún no está definida la fecha de finalización de la interrupción”.
Por su parte, Pedro González, presidente de la Cámara de Expendedores de GNC, sostuvo que muchos empresarios de la zona no contratan el servicio bajo modalidad firme —que implica un cargo adicional para garantizar continuidad mediante reserva de capacidad— y que esa decisión contractual explica que miles de usuarios resulten afectados. Empresarios y asociaciones reclaman mayor claridad y revisión del esquema vigente.
Además, la Federación de Entidades de Combustibles elevó notas a la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados, al Senado, al Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) y a la Secretaría de Energía solicitando informes y una revisión normativa. Reclaman que se aclare por qué se aplicaron restricciones incluso en casos donde, según los denunciantes, deberían haberse respetado contratos “firmes” que incluyen pagos por reserva de capacidad.
El episodio muestra la tensión entre la producción y la logística: mientras Vaca Muerta aporta mayor volumen de gas, la demanda invernal y la configuración contractual del transporte y distribución exponen vulnerabilidades locales. Operadores, cámaras y reguladores deberían publicar datos técnicos y contractuales detallados para clarificar alcance, responsabilidades y medidas para evitar recurrencias durante esta ola de frío.