IMPSA retoma la construcción de una hidroeléctrica clave en Venezuela

La compañía mendocina, privatizada en en 2025, liderará la rehabilitación de las centrales Macagua y Tocoma, como parte de un plan estratégico para recuperar 672 MW en ese país.

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Post Energético

Luego de su privatización en 2025 y de completar un profundo proceso de transformación operativa, IMPSA presentó un plan integral para la recuperación del sistema de generación eléctrica en Venezuela. Esta iniciativa busca rehabilitar activos estratégicos y poner en marcha infraestructura ya existente, consolidando a la empresa como un proveedor clave de soluciones energéticas a escala internacional.

La compañía, que fue la primera privatización de la administración de Javier Milei, logró estabilizar sus operaciones y ordenar su estructura financiera tras reestructurar una deuda de USD 583 millones en tiempo récord. Con presencia operativa en Argentina y Estados Unidos, y oficinas en Buenos Aires, Miami y Houston, IMPSA vuelve a competir en mercados estratégicos de alta exigencia tecnológica.

El plan: Macagua y Tocoma 

El programa estratégico tiene como objetivo recuperar hasta 672 MW de capacidad hidroeléctrica. El proyecto se divide en dos etapas críticas:

-Central Hidroeléctrica Macagua: Representa la fase de impacto inmediato. Se contempla la rehabilitación de las unidades U5 y U6 para incorporar 160 MW al sistema en los primeros 100 días de trabajo. Posteriormente, se sumarán otros 80 MW mediante intervenciones adicionales sobre equipos existentes.

-Central Hidroeléctrica Tocoma: La segunda etapa se enfoca en la puesta en servicio de las unidades 1 y 2, lo que permitirá sumar 432 MW adicionales. IMPSA liderará el ensamblaje y la coordinación técnica de equipos electromecánicos que, en muchos casos, fueron originalmente diseñados y fabricados por la propia firma mendocina.

En tiempos de Hugo Chavez, la empresa, entonces liderada por Enrique Pescarmona, tuvo un rol destacado en el desarrollo hidroeléctrico venezolano. No obstante, los problemas económicos llevaron en 2014 a la paralización de los proyectos. 

Cooperación y respaldo estratégico 

El regreso de IMPSA a Venezuela se desarrolla en un contexto de apertura a la inversión privada y cuenta con el respaldo de Estados Unidos para la recuperación de sectores estratégicos. Este modelo combina el conocimiento técnico acumulado por IMPSA en más de 180 proyectos hidroeléctricos globales con la decisión de Venezuela de fortalecer su seguridad energética.

Desde la compañía destacan que este proyecto no solo es una oportunidad de crecimiento, sino una muestra de su capacidad para ejecutar obras de infraestructura crítica que definen la próxima generación energética en la región. Este hito se suma a otros contratos vigentes de la empresa, como la rehabilitación en Yacyretá, proyectos con Nucleoeléctrica Argentina y desarrollos tecnológicos para YPF.

La empresa tuvo un rol clave en el desarrollo de infraestructura energética a lo largo de la historia argentina pero por problemas financieros fue estatizada en 2021 por el gobierno de Alberto Fernández, como forma de evitar su quiebra.