Firman un acuerdo para retomar las construcción de las represas de Santa Cruz pero quedan temas pendientes

Enarsa y las empresas a cargo del proyecto acordaron el reclamo económico por los días “caídos” y la compensación por el deslizamiento, aunque no se informaron montos. Además resolvieron reiniciar sólo la central Jorge Cepernic.

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Post Energético

Al filo de la medianoche, Enarsa y las empresas que llevan adelante la construcción de las represas de Santa Cruz alcanzaron un acuerdo que permite retomar los trabajos aunque no pone punto final a las cuestiones pendientes del proyecto. El anuncio fue realizado por el gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, quien estuvo presente en la reunión y confirmado luego por la secretaría de Energía. 

La semana pasada, El Post Energético reveló que el directorio se encontró con la inesperada resistencia de los síndicos, cuando quiso aprobar la adenda XII, con la que se terminarían una serie de conflictos contractuales pendientes que llevan varios años. Los auditores cuestionaban el débil fundamento del dictamen jurídico, elaborado por un estudio externo, que según versiones habría renunciado a seguir trabajando con Enarsa. 

De acuerdo con fuentes al tanto de las negociaciones, lo que se firmó ayer no es la adenda pero sí permite resolver temas críticos para que puedan retomarse las obras. Es que la adenda XII es un documento mucho más abarcativo que incluye otras cuestiones, aunque las fuentes confiaron que se van a ir resolviendo con la obra en marcha. 

En cambio, este nuevo acuerdo resuelve reclamos económicos de la UTE -que integran Eiling, Gezhouba e Hidrocuyo- a la empresa estatal Enarsa por la pandemia del que no trascendieron montos y el tema del deslizamiento ocurrido en 2019 en la central Néstor Kichner, sobre el que se dejó aclarado fue un evento fortuito no adjudicable a las empresas constructoras. 

Por su parte, la secretaría de Energía destacó en un comunicado que el directorio de Enarsa acordó la resolución de “controversias históricas con los contratistas a fin de destrabar el proyecto” y comprometer su reanudación. La cartera detalló que las empresas acumularon reclamos por más de 700 millones de dólares, aunque no informó si se le reconoció la totalidad o una parte queda pendiente. 

Además, la cartera estimó que faltan 5.000 millones de dólares para completar las obras y si bien evitaron dar plazos, remarcaron que se “avanza en la regularización de condiciones y el encauzamiento de disputas heredadas para asegurar que se retome la construcción con un cronograma verificable, comenzando por los frentes asociados a la represa Jorge Cepernic”, que podría estar operativa en el año 2030.

Por su parte, el gobernador de Santa Cruz celebró que “hoy podemos reafirmar con claridad que las represas continúan. Llegar a este punto costó mucho trabajo y muchísimas reuniones, pero finalmente logramos dar el paso que nos permite avanzar para que esta obra vuelva a ponerse en marcha”.

Las obras fueron paralizadas en noviembre de 2023 con el cambio de Gobierno. Por los reclamos de Vidal, a mediados de 2025 se firmó un MOU donde las partes acordaron retomar el diálogo, que concluyó ayer.