El Gobierno tiene demorada la implementación del nuevo esquema de subsidios “focalizados”

A una semana de la publicación del decreto de creación del nuevo régimen, siguen vigentes los precios mayoristas de gas y electricidad anteriores y no se conocen los nuevos cuadros tarifarios.

Por

Post Energético

Luego de anunciarlo con bombos y platillos -e incluso abrir una consulta pública-, el esquema de subsidios energéticos “focalizados” todavía no se terminó de implementar. A una semana de la publicación del decreto que debía poner en marcha el nuevo régimen, siguen vigentes las categorías segmentadas por ingresos y los precios del gas y la electricidad de la política anterior. 

A fines de diciembre, la secretaría de Energía, que comanda María Tettamanti, ajustó un 3 por ciento el precio estacional de la energía (PEST) y un 0,53 por ciento el precio del gas en el ingreso al sistema de transporte (PIST) pero lo hizo con los parámetros del sistema anterior, es decir con las categorías por ingresos N1, N2 y N3. Ambos valores son clave porque en base a ellos los entes reguladores elaboran los cuadros tarifarios que finalmente pagan los usuarios en sus facturas. 

El motivo era que faltaba la norma que ordenara la instrumentación del nuevo régimen, algo que recién ocurrió el 2 de enero, primer día hábil de 2025, cuando el presidente Javier Milei le puso su firma al decreto 943/2025, de subsidios energéticos focalizados. 

Transcurridos casi siete días, la cartera de Energía todavía no publicó los valores PEST y PIST para los usuarios residenciales que tengan subsidios y los que no, por lo que -en teoría- los hogares de mayores ingresos siguen percibiendo ayuda estatal en sus boletas de luz y gas. 

Estas demoras tienen varias consecuencias. Por un lado, las empresas distribuidoras tendrán menos tiempo para ajustar sus sistemas de facturación, algo no menor teniendo en cuenta que se elimina una categoría y además hay una bonificación adicional del 25 por ciento para este año que se va reduciendo hasta desaparecer a fin de año, por lo que si no logran poner en marcha el nuevo esquema este mes, todo el cronograma deberá correrse. 

Una política “focalizada” a la medida del FMI

El nuevo régimen abarca a los usuarios de gas natural, energía eléctrica y garrafas y dispone el reemplazo del sistema segmentado -en tres categorías por ingresos- por uno de hogares con y sin subsidios. 

Para quedar dentro de la categoría de usuario con subsidios, el ingreso familiar se unifica en tres canastas básicas totales (CBT), lo que según el INDEC equivale a 3,8 millones de pesos mensuales. Esto implica en la práctica una fusión entre las viejas categorías de ingresos bajos (N2) y medios (N3), aunque con un umbral menor para este último, que era de 3,5 canastas básicas totales, lo que supone un achicamiento del universo de beneficiados. Desde la secretaría de Energía se aclaró que los usuarios inscriptos en el registro RASE no tendrán que hacer ningún trámite, aunque se difundió una nueva web (https://www.argentina.gob.ar/subsidios), para consultar si se cuenta o no con el beneficio. 

Si bien hasta que no se conozcan los cuadros tarifarios no se podrá saber el impacto final, se estima que los hogares que eran N1 (sin subsidio) tendrán un aumento en factura del 2 por ciento, mientras que los N2 y N3 (que queden en el nuevo esquema) verán reducidas sus facturas en enero 2026 porque tendrán un porcentaje mayor de subsidios (75%) sobre el nuevo consumo base (300 kWh/mes).  Con el correr de los meses, es decir cuando se retire la bonificación adicional y en los períodos de menor bloque subsidiado, la subas podrían llegar al 36 por ciento. 

Dudas por el nuevo esquema del gas natural 

Para el gas natural, el nuevo esquema dispone que el precio sea igual todo el año, en lugar de tener costos diferentes para invierno y verano, como sucedía hasta ahora. Los subsidios serán del 50 por ciento del costo del gas entre abril y septiembre, para un volumen que depende de la región y también se aplicará la bonificación del 25 por ciento el primer año. 

 

En consecuencia, el nuevo PIST será todo el año de 3,79 dólares por millón de BTU, mientras que los cuadros publicados (bajo el esquema anterior) fijaron un precio de 2,98 dólares para el verano, por lo que hasta que no se publiquen los cuadros actualizados, los usuarios tendrán subsidios adicionales. 

Sin embargo esta política de precios flat obligará a reformular el Plan Gas, que tiene valores diferenciados según sea la época estival e invernal.